Más de tres cuartas partes de los glaciares del mundo se encaminan a desaparecer si el cambio climático continúa descontrolado, lo cual podría aumentar el nivel del mar y poner en peligro el suministro de agua para miles de millones de personas, advierte un estudio difundido el jueves.
Los resultados pueden parecer sombríos, pero deberían verse como un «mensaje de esperanza», dice a la AFP Harry Zekollari, glaciólogo en la Vrije Universiteit Brussel de Bélgica y la ETH Zurich de Suiza, y coautor del estudio.
Según las políticas climáticas actuales, las temperaturas globales deberían alcanzar los 2,7 grados Celsius por encima de los niveles previos a la era industrial para 2100, lo cual borraría el 76% de la masa glaciar actual.
Pero si el calentamiento se mantiene en el objetivo de 1,5ºC fijado por el Acuerdo de París, se podría preservar el 54% de la masa glaciar, indica el estudio, que combinó resultados de ocho modelos de glaciares para simular la pérdida de hielo en diversos escenarios climáticos futuros.
«Lo que es realmente especial de este estudio es que podemos mostrar cómo cada décima de grado de calentamiento adicional importa realmente», explica otra de las autoras, Lilian Schuster, de la Universidad de Innsbruck de Austria.
La investigación se conoce tras el colapso el miércoles de un glaciar en el sur de Suiza, que dejó un desaparecido y destruyó un pueblo evacuado. Aunque los glaciares suizos han sido muy afectados por el cambio climático, sigue siendo incierto cuánto del desastre fue causado por el calentamiento global o por fuerzas geológicas naturales.
Importancia cultural y económica
Desde la cordillera hasta los Alpes austríacos y el monte Kilimanjaro en África, hay glaciares en todos los continentes, excepto en Australia. Aunque la mayoría se agrupa en las regiones polares, su presencia en las cadenas montañosas de todo el mundo los vuelve cruciales para los ecosistemas y las comunidades humanas.
Los glaciares, vastas masas de nieve, hielo, roca y sedimento que ganan masa en invierno y la pierden en verano, se formaron en el remoto pasado de la Tierra, cuando las condiciones eran mucho más frías que hoy.
Su agua de deshielo alimenta ríos fundamentales para la agricultura, la pesca y el agua potable, y su pérdida puede tener profundos efectos en cadena, desde la interrupción de economías basadas en el turismo hasta la erosión del patrimonio cultural.
En los últimos años, se han realizado funerales simbólicos de glaciares en Islandia, Suiza y México.
«Siempre me preguntan ¿por qué eres glaciólogo en Bélgica?», cuenta Zekollari. «Bueno, los glaciares se derriten en todas partes…», responde.
Alrededor del 25 % del aumento actual del nivel del mar se atribuye al deshielo glaciar.
Incluso si se detuviera hoy mismo el uso de combustibles fósiles, el estudio concluye que el 39% de pérdida de masa glaciar ya está asegurada, suficiente para aumentar el nivel del mar en al menos 113 milímetros.







