El Salvador vive uno de los ciclos de transformación y auge económico, territorial y urbano más acelerados de su historia reciente. En este contexto, emerge ACRES Inmobiliaria, un desarrollador salvadoreño de visión global que pretende elevar los estándares de diseño, planificación, comunidad y calidad urbana en proyectos residenciales de uso mixto.
Desde su lanzamiento, la desarrolladora ya cuenta con un portafolio de proyectos de inversión por más de $300 millones proyectados desde el 2026 al 2030. De estos ya cuenta con cuatro proyectos estratégicos.
Entre las propuestas destaca Surf Hills Tower, una imponente torre de apartamentos en Surf City 1, en La Libertad, y un ambicioso proyecto residencial denominado Downtown Maquilishuat, en el departamento de San Miguel.

Como parte de la inversión, cuenta con un plan de más de 1,500 unidades habitacionales y más de 10,000 metros cuadrados de espacios comerciales.
La atención especializada para los salvadoreños en el exterior que desean invertir en el país y retornar también es uno de los pilares principales de la nueva compañía.
El acompañamiento también ofrece una serie de servicios especiales para este segmento como asesoría legal y fiscal, apoyo en importación de menaje de casa, vehículos o bienes, acompañamiento en toda la experiencia de compra y «property management» para rentas o plataformas digitales como Airbnb.
«En ACRES apostamos por los nuevos polos de desarrollo del país como Quezaltepeque, San Miguel y Surf City, impulsando proyectos de uso mixto que integran vivienda, comercio, recreación, espacios verdes e iglesias que responden a la necesidad de crear comunidades completas, donde cada habitante pueda vivir, trabajar y disfrutar en un mismo espacio. Así transformamos el estilo de vida y el crecimiento urbano de El Salvador», afirmó el CEO de ACRES Inmobiliaria, Ing. Óscar Bonilla.
ACRES Inmobiliaria forma parte de un conglomerado con más de dos décadas en logística, comercio marítimo, terrestre y aéreo, manejo de desechos sólidos a escala regional, maquinaria, terracería, proyectos de construcción y publicidad, que ahora decide dar un salto estratégico hacia el desarrollo urbano.

Además, ya forma parte de las principales entidades y gremiales del país: como la Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco), Invest in El Salvador y la Cámara Salvadoreña de Bienes Raíces, lo que le permite integrarse a la dinámica institucional, normativa y empresarial del sector.
«ACRES se presenta al mercado como una empresa respaldada por capacidades técnicas, financieras y operativas, y por un equipo joven de alto perfil profesional conformado por ingenieros en logística, civiles y su propio equipo de arquitectura», añadió el CEO.
Asimismo, el vocero afirmó que ACRES nace con filosofía empresarial que busca trascender la idea tradicional de urbanización para apostar por un desarrollo integral con enfoque humano.
La compañía comunicó que su portafolio está enfocado en tres segmentos habitacionales: vivienda de interés social, que estarán ubicadas en municipios de rápido desarrollo demográfico y económico, orientadas a jóvenes profesionales y familias pequeñas, con acceso a suficientes áreas verdes, comercios integrados y posibilidades de financiamiento para todos.

En segundo lugar, destaca comunidades de usos mixtos, el cual comprende proyectos urbanos de uso residencial que integran verticalidad, comercios, centros de oficinas, áreas recreativas y espacios de congregación, orientados para familias e inversionistas, que buscan bienes raíces con alta proyección de plusvalía en El Salvador.
El tercer segmento es el de vivienda en altura de lujo, donde destaca la arquitectura icónica de más de 35 niveles, vistas panorámicas, amenidades de clase mundial y espacios interiores que combinan tecnología, confort y sofisticación.
Este irá acompañado de rooftops gastronómicos, áreas wellness, coworking y gestión hotelera para residentes, inversionistas extranjeros y nómadas digitales que apuestan por El Salvador del futuro.
El enfoque de ACRES Inmobiliaria rompe con la inercia histórica del mercado inmobiliario, que durante décadas se ha concentrado en el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS). Los desarrollos apuestan por identificar nuevas zonas de crecimiento — corredores industriales, rutas logísticas, polos turísticos y municipios emergentes— para impulsar planes maestros y diseños de ciudades mejor planificadas que dinamizan la economía local en cualquier parte del país.







