El Código Electoral, el instrumento jurídico que rige el sistema de votación de El Salvador, fue creado en 2013; sin embargo, a criterio del analista electoral Juan Gilberto Contreras, este conservó muchos «resabios» de las normativas similares anteriores.
Para Contreras, la necesidad de actualizar el Código Electoral es latente, ya que hay elementos que no están del todo definidos.
Además, se han confeccionado nuevos mecanismos de votación, como el sufragio activo y pasivo para los salvadoreños en el extranjero.
«El código dice que en caso de empate entre dos diputados o dos planillas de concejos municipales se debe hacer un sorteo para decidir el ganador. ¿Acaso se va a entregar el poder a alguien con base en lo que dice una moneda o lo que diga [el juego] piedra, papel o tijera?», ejemplificó.
También reprochó que voces de la oposición cuestionen la derogatoria del artículo 291-A del referido código, pues lo tildan de un «pilar de la democracia», cuando hay más vacíos de ley.







