Bañado con ruda y otros brebajes, el Águila esquivó todos los conjuros y hechizos de los brujos y con un contundente 4-1 (8-3 en el global) sobre Izalco, de la liga de bronce, avanzó a cuartos de final de la Copa Presidente.

Los emplumados llegaron al duelo con la ecuación algebraica resuelta: habían ganado en la ida 2-4, y sobre el césped del Juan Francisco Barraza les alcanzaron 120 segundos para ponerse 1-0 arriba. La diana, obra de Eduardo Cruz, llegó tras un rechace del meta Balmore Pineda, quien no pudo atrapar un disparo a quemarropa de Gregory Díaz.

Luego, Carlos Garay tuvo para un segundo gol tempranero, pero le atajó Pineda y luego, aunque la pelota tocó fondo de la red, el silbante juzgó falta y el tanto no contó. Solo minutos después, Gregory Díaz quiso adornarse con un taco y permitió que la pelota le pasara frente a sus botines y se privó de festejar.

Los brujos, más que por fútbol, garra y orgullo quisieron hacer algunos «trucos» con balón, pero los pequeños destellos a cargo de Marvin Durango y Bryan Cea no alcanzaron ni para inquietar a Jairo Guardado.

Así, los anaranjados con la mayoría de sus titulares en cancha solo dejaron que el reloj corriera y la tarde calentara más para bajar el calor con un nuevo tanto. En esta ocasión fue Tereso Benítez (39′), quien hizo el 2-0 tras un galope por izquierda. El telón del primer acto se cerró con potente remate de Dixon Rivas y espectacular atajada de Pineda que evitó el 3-0.

En la etapa complementaria, Águila dejó que Izalco moviera la pelota en su área, creó peligro cuando quiso y sobre los 60′ ya estaba 4-0. Federico Andrada convirtió en gol el primer balón que tocó y después Garay logró el póquer. Al final, Bryan Cea logró el tanto de la honra (72′).







