Águila se esclaviza en el Interdependencia. Los emplumados no dieron la talla ante el Estelí nicaragüense que jugó por más de 45 minutos con un jugador menos, pero que se bastó de dos misiles (2-1) para destruir el nido y exhibir al meta Rafa García.
De inicio, el escenario pintó ideal para estilo de juego de Águila. En rompimiento rápido Darwin Cerén filtró un trazo para Santos Ortiz que galopó como reo en fuga, llegó a la línea de fondo y centró perfecto para Blas Sosa que entró como bala y fusiló de cabeza al meta Jason Vega.
La diana de los naranja y negro fue un baldazo de agua fría para la hinchada de los Kamikazes congregada en el estadio Independencia que vieron como el Tren del Norte se descarriaba, al 4’, sobre el césped sintético.
Con la presencia del gol también llegó un torrencial aguacero que inundaba y deshacía las malas intenciones y táctica de los pinoleros que se estrellaban una y otra vez con el doble cerco humano, (4-4-2), que el míster Daniel Messina había colocado por delante del meta Rafa García.
Agazapado para defender y atacar en bloque parecía que los migueleños tenían las de ganar, hasta que el anfitrión comenzó a cañonear desde la larga distancia y encontró las flaquezas emplumadas bajo los maderos.
Lo tanteó y pilló salido Juan Vieyra en un primer intento con un balón que se fue apenas desviado antes del cuarto de hora, y luego al 20’, bajo la misma fórmula sacó un misil lejano que movió el nido y las redes para el 1-1.
La anotación no trastocó los muñecos dibujados sobre el campo, pero el Estelí tomó apuntes y Rafa no aprendió la lección. Así al 37’ Byron Bonilla se paró frente a la pelota para cobrar un tiro libre lejano y se la colocó en el ángulo al portero emplumado.
Expulsión de Acevedo, por codazo sobre Ortiz al 40’, parecía que daría alas al Águila y mejoró en iniciativa y control de balón en el último acto, pero también fue errático ansioso en el pase y estuvo lejos del empate.







