FAS apeló a su pegada y, finalmente, a su oficio para desplumar (3-0) a un Águila que amagó con alzar vuelo y que mostró alguna dinámica, pero que careció de pólvora.
Salvo los primeros cinco minutos que fueron de estudio, santanecos y migueleños se subieron al cuadrilátero para fajarse. Mostró el tigre sus colmillos y mordida en el primer cuarto de hora y luego sacó sus garras el Águila.
Acuerpado por centenares incansables y bulliciosas gargantas en los graderíos del sector oriente, FAS encontró con Édgar Medrano, por izquierda, a un velocista que consiguió hacer autopista entre Dixon Rivas y Tereso Benítez y golpeó para nocaut.
Primero, el cafetero mandó un centro que le sacó alas a Benji Villalobos y luego otra llegada por el mismo sector acabó en los botines de Yan Maciel que vio cómo el portero negronaranja le negaba el gol.
En el 13′, Medrano volvió a entrar como cuchillo en mantequilla por izquierda, centró, rechazó Benji y el rebote quedó para Maciel que hizo levantar a la hinchada tigrilla para festejar el 1-0.
Los emplumados respondieron un minuto más tarde con un remate de Dixon que despertó a Kevin Carabantes, y replicó Maciel tras otro rechazo de Villalobos que, en esta ocasión, reaccionó a tiempo y salvó el segundo con una tapada escandalosa.
En adelante fue Águila el que puso a FAS contra las cuerdas, pero perdonó ocasiones claras en los botines de Eduardo Cruz y la testa de Carlos Garay y después lo pagó caro porque Medrano, en una contra al 32′, decretó el 2-0 para cerrar con comodidad el primer acto.
En el complemento, sin urgencias, el tigre se echó en su parcela a la espera de que la presa se acercara para matar a la contra. Y así tuvo tres chances claras para saciar su apetito con un tercer gol, obra de Maciel para el 3-0.







