El Águila dejó su boleto a cuartos de final virtualmente servido. Se impuso 0-1 al Alianza en un partido que le salió redondo: cobró venganza, frenó una racha de empates y dio un golpe en la mesa frente a un elefante que ya suma tres derrotas y un empate en las últimas cuatro salidas a la cancha.
Tardó en hacer acto de presencia el gol, pero el partido pintó entretenido desde la puesta en escena. Cada quien a su estilo, Alianza y Águila intentaron imponer sus condiciones en el Cuscatlán y eso permitió ver duelos interesantes en la zona ancha y también por los carriles que es por donde ambos buscaron causar daño.
El anfitrión, con línea de cuatro en el fondo hizo descansar su marca en Narciso Orellana y la creación en Andrés Hernández que es un volante mixto y Leonardo Menjívar que se movió por todo el frente de ataque, atrás de Emerson Mauricio que fue el punta.
Los anaranjados, con un 11 sin extranjeros, aunque con similar formación colocaron dos volantes de corte mixto: Darwin Cerén y Marcelo Díaz, y Tomás Granitto para morder por la pelota.
Fue a partir de esos «trabucos» que Ernesto Corti como Juan Carlos Chávez buscaron ganar la partida, pero hasta la caída del telón para clausurar el primer acto no hubo dominador ni dominado.
No tuvo dueño la pelota en los primeros 45, aunque pretendientes no le faltaron, sobre todo por las bandas donde Noel Rivera y Michell Mercado se toparon con Ricardo Villatoro y Dixon Rivas.
Entre las marcas y duelos el balón y el gol coquetearon con ambos. Primero, al 9′, asustó Tereso Benítez con un disparo raso que se marchó unos metros afuera de la portería de Mario González y después, en el 11′, Darwin Cerén sacó un zurdazo pegado al travesaño.
La armada alba respondió en ruta al cuarto de hora con un disparo de Noel Rivera que Benji Villalobos logró tocar la pelota y con la punta de los dedos desvió sobre el horizontal. Y llegado el 18′, Eduardo Cruz disparó raso justo a la ubicación de Mario González.
La ocasión más clara en este acto tuvo firma blanca. Se desperdició en los botines de Andrés Hernández que, a la altura del penalti tuvo para fusilar a Benji, pero se la envió a su cuerpo (37′).
El tablero cargado de táctica, sin embargo, no llenó el ojo del espectador que despidió a las oncenas, con arbitraje incluído, bajo un manto de silbidos blancos y naranjas.
La segunda función fue vertiginosa y explosiva, sobre todo del lado de Águila que toda vez Ricardo Villatoro (73′) abrió la lata inclinó la balanza a su favor y pudo dejar un marcador superior al 0-1 en la pizarra.







