Zacatecoluca férreo en defensa y con Sandro Melgarejo trajeado de héroe le sacó los colores a un Águila que se salvó de la frustración gracias a un gol (1-0) de Mauro Caballero. El paraguayo volvió a dejar constancia de su pólvora.
Los migueleños se desbocaron de inicio y redujeron a los tecolotes a su propio nido. Tuvo que colocar barricadas Zacatecoluca por delante del meta Sandro Melgarejo para evitar que la bandera naranja y negra ondeara en celebración en los graderíos del Cuscatlán.
En ese lapso, la armada de Daniel Messina, con Marcelo Díaz, Tomás Granitto y Gregori Díaz, en la zona ancha, monopolizó la pelota y cañoneó el cuartel de Zacatecoluca, pero solo tuvo dos ocasiones para dar en el blanco y celebrar gol.

La primera chance se confeccionó en un centro de Carlos Garay por izquierda. La pelota llegó puntual a la testa de Mauro Caballero que disparó picado, pero voló Melgarejo para sacarla sobre el horizontal. Lugo probó Granitto con un remate alto.
Pasado el chaparrón despertó el ejército de Nelson Ancheta y ofreció mayor resistencia, pero con mayor oficio, Águila arreció sobre los últimos 10 minutos del primer acto y consiguió sumar dos llegadas con relativo peligro.
Al 36’ Darwin Cerén ingresó por derecha y con el marco de frente buscó el centro con un globito que llevó la pelota convertida en peluche a los guantes de Melgarejo. Más tarde, el mismo Darwin probó los reflejos de Melgarejo que de nueva cuenta voló y sacó el balón al tiro de esquina.

Se bajaron las persianas para el descanso con rostros cargados de felicidad y ceños fruncidos. Por un lado, los tecolotes satisfechos porque aguantaron la avalancha y por el otro la frustración de Águila de no gritar gol.
Al complemento Águila entró revolucionado y no tardó Melgarejo en volverse a poner el traje de héroe. Le atajó un misil a Darwin y luego voló para sacar un zurdazo a Caballero, 58’.

Zacatecoluca reaccionó luego con un disparo de Jonathan Pérez que despertó a Benji Villalobos, pero lo más cerca que los tecolotes estuvieron del gol.
Entre llegadas y centros fallidos parecía que Águila terminaría frustrado, pero como todo matador, Caballero hizo el 1-0, 82’, que valió para los tres puntos.







