Salvo que se choquen en instancias finales (semis o final), Firpo tendrá que esperar un torneo más para buscar sacudirse la paternidad de Alianza que ya se puso en marcha hacia los cuatro años. Toros y elefantes pactaron un 0-0 que apenas tuvo chispazos de emoción, pero que al final alcanza a los capitalinos para añejar la última victoria usuluteca que data del 2021.
Con todo y que la temperatura marcó los 28° y se percibía una sensación térmica de 31° en los graderíos, el duelo sobre el césped no lo calentó con ni los fanales del estadio en su máximo esplendor y tampoco valió tener a dos ruidosas aficiones copando el Sergio Torres Rivera.
En 42 minutos, el encuentro ofreció apenas un remate de Enrique Rivas que rechazó Mario González y el rebote que quedó servido para los botines de Nelson Díaz, pero que disparó cruzado y dejó a la hinchada taurina con el grito de gol atorado en sus gargantas.
Minutos más tarde (44′), fue Wílber Arizala quien intentó sorprender a González con un remate colocado desde larga distancia, y en el tiempo agregado tuvo que volar «Súper Mario» para desviar un testarazo de Lizandro Claros.
Fueron los minutos más apremiantes para la armada blanca que ofreció un duelo bastante parejo en la zona ancha, de dominio alterno, pero muy poco o nada en ofensiva. En este acto, los elefantes apenas sumaron un par de incursiones de Michell Mercado, que ni siquiera provocaron que el meta pampero, Wilberth Hernández, ensuciara su uniforme.
La segunda función puso sobre el escenario a un toro más ambicioso y coincidió en emoción con la quema de pirotecnia que alumbró el sector norte del cielo usuluteco, pero fueron destellos de ambición tan efímeros como los que generó la pólvora, y el duelo se volvió un calco de los primeros 45′.
Fueron hasta los minutos finales que Mario González tuvo que volver a aparecer con sus para mantener su portería en cero y salvaguardar la paternidad blanca.







