Alianza sigue tullido. El campeón nacional exhibió una vez más su falta de pólvora y luces para alumbrar los pasillos de las rutas hacia el gol: empató 0-0 ante Inter FA en un duelo debut cargado de sombras.
Fue un mal partido. En el primer acto, salvo el ruido que puso la hinchada blanca en el sector popular de sol, el «Mágico» González vivió un silencio sepulcral y con justa razón. Alianza e Inter se marcharon al descanso en deuda con el fútbol y provocaron que los rostros desencajados de las aficiones abundaran a lo largo de los primeros 45 minutos.
Cuando cayó el telón para la pausa, incluso, abundaron más los silbidos que los aplausos para los 22 guerreros que ofrecieron ganas y entusiasmo, pero muy poco fútbol. Lo suyo fue concierto de pases erráticos que les privaron una y otra vez de llevar peligro a la cocina.

La escuadra blanca con la obligación de ganar por bandera, tras pinchar con Hércules en la Supercopa de Campeones, apostó por un 4-4-1-1 de corte ofensivo.
Leonardo Menjívar y Andrés Hernández como creativos y Michel Mercado y Ányelo Rodríguez como ventiladores por los costados, pero nunca consiguieron frotar la lámpara para conectar circuitos y Émerson Mauricio que se movió en el frente de ataque apenas tocó pelota.
En ese apartado fue Ányelo Rodríguez quien expuso mayores ganas para acarrear pelotas, pero lució demasiado revolucionado y casi siempre acabó entregando el balón a un rival cuyo mejor oficio fue morder y cerrar todos los espacios.

Los pupilos de William Renderos Iraheta, amparados en un estilo similar, obviamente menos trabajados y con menor tiempo de conjunción, apostaron por hacer intransitable el césped del «Mágico» González y esperar que en un chispazo de luz Diego Coca o Guillermo Stradella colocarán frente al marco a Andrés Rivas.
Las ideas y estrategias de ambas escuadras, sin embargo, estuvieron lejos de cuajar y eso lo que provocó es que las llegadas al área no solo fueran escasas sino sucias y sin claridad para romper los cerrojos.
En el complemento, Alianza mostró una leve mejoría, fue más insistente, sobre todo desde la llegada de Noel Rivera al extremo derecho, pero la mejor ocasión que consiguió crear la malogró Emerson Mauricio.
Al 60′, Rivera se hizo de una pelota y asistió perfecto a Mauricio, pero el artillero blanco que estaba prácticamente bajo el marco terminó rematando fuera. Ahí se esfumó la victoria.







