Allison Eunice Reyes, de 40 años, es una emprendedora del distrito de Puerto El Triunfo, Usulután Oeste, que recientemente ha logrado abrir su negocio, Ally’s Snacks, gracias al crecimiento comercial y turístico en la zona.
La emprendedora comenzó con el negocio en 2021, cuando debido a las dificultades económicas que dejó la pandemia por la COVID-19 decidió incorporarse a un corredor de emprendedores con su prima y hermano, vendiendo panes con pollo, pinchos, licuados y frutas.
«Siempre habíamos tenido el sueño junto con mi esposo [Carlos Raúl García], a él le gusta mucho la cocina y la familia siempre nos animaba a poner un negocio de comida porque decían que los platillos nos quedan ricos», expresó Allison.
En dicho corredor de emprendedores solo estuvieron dos meses y luego se incorporaron a otro en el que estuvieron aproximadamente cinco meses.
En ambos casos, los proyectos de emprendedores no funcionaron. Hasta que en marzo de 2023, la pareja decidió incorporarse a los emprendedores que se colocan en la Terminal Turística El Malecón, de Puerto El Triunfo.
«Esta fue la tercera vez que nos unimos a grupos de emprendedores, y cambiamos el menú, empezamos a llevar postres y bebidas frías. En este corredor de emprendedores estamos desde 2023, ahí la clientela mayormente es ya con turistas», contó la emprendedora.

A finales de julio de este año, ella siempre con el apoyo de su esposo decidió finalmente abrir su local para tener un puesto fijo de ventas durante la semana.
El negocio está ubicado en la calle hacia la terminal turística en el barrio El Centro. En Ally’s Snacks ofrecen platillos dulces y salados y bebidas, como crepas, tortas, nachos con chili, tacos, frappes y otras bebidas frías.
El local está abierto de martes a domingo de 2 de la tarde a 8:30 de la noche; mientras que los viernes y fines de semana estarán funcionando también en el sector de El Malecón.
La emprendedora menciona que el crecimiento turístico y comercial que ha experimentado Puerto El Triunfo ha sido grande y en parte se debe al tema de seguridad, ya que los habitantes no tienen miedo a colocar sus negocios y los turistas no tienen miedo de llegar.
«El crecimiento comercial ha sido significativo, han abierto muchos negocios de personas que han tomado la decisión de emprender, yo soy un caso de esos. Yo sé que ahora puedo estar aquí sola en la noche atendiendo mi negocio y pues no tengo temor, y aquí antes era una zona algo peligrosa», expresó Allison.







