Registros del Tribunal Supremo Electoral (TSE) señalan que la población joven seguirá teniendo una participación determinante en las elecciones nacionales. Las cifras del padrón electoral confirman que el segmento de 18 a 39 años no solo se mantiene como uno de los grupos más numerosos, sino también que continúa creciendo.
Entre 2019 y 2021 se incorporaron al padrón electoral 219,429 jóvenes, y de 2021 a 2024 aumentó aún más, con 243,262 nuevos electores en el rango de edad señalado.
En términos porcentuales, en 2018 representaron el 45.85 % del padrón electoral; en 2021 alcanzaron el 48.19 %, y en 2024 fue del 45.70 %. Es decir, prácticamente la mitad del electorado sigue siendo joven.
De acuerdo con sociólogos, este comportamiento demográfico demuestra que cualquier estrategia electoral que ignore a la juventud está desconectada de la realidad.
Mauricio Rodríguez expresó que dichos datos oficiales «son alentadores» de cara al proceso electoral de 2027, porque «el presidente Nayib Bukele tiene un asidero, un nicho de votantes en la población joven. El hecho de que tengamos un crecimiento estadístico en las edades de 18 a 39 años, según los datos de 2019 a 2021, representa una fuerza electoral muy importante a la que hay que ponerle atención».
A su juicio, los jóvenes votantes no se van a «decantar por ARENA, ni por el FMLN, ni mucho menos por VAMOS, ni por cualquier otro partido». «Es la ventaja de contar con la figura de un presidente joven, con ideas frescas y propuestas orientadas a favorecer a la población joven del país. Y no es discurso ni retórica, son acciones concretas», aseguró Rodríguez al referirse al trabajo que realiza el mandatario.
El sociólogo destacó que el beneficio del programa de becas para jóvenes universitarios es una acción concreta «que dista mucho de los discursos y ofrecimientos de la política tradicional». Por otro lado, señaló que la apertura a la inversión extranjera para la generación de empleo juvenil es otro elemento relevante.
«El presidente Nayib Bukele es visto con buenos ojos por la población joven del país. Además, la gente joven tiende a identificarse con dirigentes jóvenes, como es el caso del presidente», afirmó.
En cuanto al crecimiento del padrón entre 2021 y 2024, indicó que, estratégicamente, representa «un electorado interesante que cualquier partido quisiera tener [a su favor]».
«Es importante considerar que este aumento también se debe a que ya no tenemos jóvenes asesinados por pandillas, ni jóvenes obligados a emigrar por la inseguridad o la falta de oportunidades, condiciones que hoy han cambiado en el país», consideró el analista.
Para Juan Gilberto Contreras, experto en temas electorales, muchos jóvenes están mostrando mayor interés en participar en las elecciones.
«El Salvador ha tenido un bono demográfico con una población mayoritariamente joven, y creo que en estos últimos años aún se puede aprovechar. Esto tendrá una incidencia fuerte en el tema electoral, porque ahora los jóvenes sí están interesados en la política, cosa que antes no ocurría», afirmó.
Contreras recordó que fueron los jóvenes quienes inicialmente rompieron el molde y convencieron a los adultos para cambiar el rumbo del país en 2019.
«Antes de las elecciones de 2019 siempre existía un voto tradicional, principalmente de personas adultas. Desde 2019 los jóvenes han ido rompiendo esa brecha, aunque el apoyo que tiene el presidente Nayib Bukele y Nuevas Ideas es generalizado y trasciende las edades», explicó Contreras.
A su juicio, «el momento clave en 2019 fueron los jóvenes, quienes se encargaron de romper el molde y han mantenido coherencia en su apoyo político», y añadió: «Creo que eso continuará en las elecciones de 2027».
Para el sociólogo Rodríguez, la campaña de preenrolamiento para quienes cumplirán 18 años durante el periodo de conformación del padrón electoral es una oportunidad para aquellos jóvenes que desean tener la experiencia de emitir por primera vez el sufragio.
«El preenrolamiento, que es una anticipación a los procesos de inscripción de los nuevos votantes, creo que es factible para el país, aparte de que es positivo para el proceso electoral, dado que permite no vulnerar un derecho político al cual ellos [jóvenes] pueden accesar», explicó.







