La nueva Ley de Energía Geotérmica recibió ayer el aval de la Asamblea Legislativa, con el propósito de crear las condiciones necesarias para atraer inversionistas nacionales y extranjeros a este rubro, y se generen efectos positivos para la población.
«La dependencia de fuentes tradicionales del recurso hidroeléctrico y los efectos del cambio climático hacen evidente la necesidad de poder diversificar la matriz energética», indicó la diputada cian Dania González.
Según la parlamentaria, el nuevo marco legal atiende la necesidad del Estado de garantizar el suministro energético a la población salvadoreña, por tanto, es necesario establecer diferentes opciones que satisfagan la demanda del recurso de manera «segura y sostenible».
Entre los 83 artículos de la ley se detalla que la entidad encargada de hacer cumplir el nuevo marco regulatorio es la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas, que tendrá la facultad de emitir permisos y tramitar las dos primeras fases del proceso de aprovechamiento del recurso, que son la prospección (evaluación superficial de los terrenos para identificar su potencial geotérmico) y la exploración (verificación a través de muestreo y análisis existencia de yacimientos).







