El arte sacro tiene como principal objetivo evocar lo divino y expresar la espiritualidad de los creyentes.
En el Café del Artista, en Concepción de Ataco, Ahuachapán, se encuentra la exposición «Arte Sacro» con 19 obras creadas por 13 artistas: Mauricio Duarte (conocido como Duartrec), Enrique Navarrete, Fredd Velásquez, Karol Salguero, Marcela Carranza, Patt Vega, Abel Torres, Sebastián Meza, Stella Mártir, William Ascencio, Daniel Rodríguez, Sebas Art y Wilfredo Vásquez.
Con la muestra, los expositores decidieron unirse al fervor que todos los años propicia la Semana Santa. Y para incentivar la espiritualidad recurrieron a técnicas como la acuarela, el acrílico, el pirograbado, el óleo, la tinta china y el grafito.
Sobre las piezas
Una de las expositoras, Karol Salguero, participa con tres piezas en las que ha plasmado el Corazón de María, el Corazón de Jesús y la Virgen de Guadalupe con acuarela y acrílico.
En el caso de Duarte ha pintado a Jesús en varios escenarios con la técnica de acrílico.
William Ascencio expone dos piezas, una de ellas es «Jesús de las misericordias», donde se aprecia su «mirada serena y compasiva que invita al consuelo, al perdón y a la paz interior», dice el artista.
«Detrás de Él, una suave luz dorada se extiende como un halo, iluminando la oscuridad que rodeada a las almas», agregó.
La otra pieza lleva por título «El rostro del redentor» que se centra en Jesús. «Se puede observar que los ojos profundos y serenos del rostro trasmiten una mezcla de compasión, tristeza y amor eterno. No hay fondo ni distracción, sino que solo es Él. Es un retrato que invita al encuentro íntimo y a la reflexión», aseguró.
Otros de los expositores, Enrique Navarrete presenta dos piezas realizadas con acrílico. Una de ellas es el «Silencio del Viernes Santo», en la que se observa la urna en la procesión del Santo Entierro con Cristo yacente rodeado de cirios encendidos y los cargadores vestidos de negro y morado.
Su segunda pieza es «La última luz» donde ha plasmado a Cristo crucificado con la corona de espinas manchada de sangre, mientras otras gotas recorren su rostro. Tiene los ojos entreabiertos y mirando al horizonte.
«Sus ojos son una mezcla de dolor y perdón […] En mis pinceladas he utilizado el drama y el contraste intenso para mostrar no solo la muerte, sino la redención», dijo.
Las obras de Sebastián Meza son «El refugio de las almas», que es un dibujo intervenido con tinta china dorada y negra que está inspirada en las fiestas de las Divina Misericordia y «La Verónica», que es un retrato de ella por su gesto de enjugar el rostro de Jesús durante el víacrucis.
«En la obra de “La Verónica” me vi representando cuando nosotros estamos buscando el rostro de Dios», dijo.



Meza detalló que sus obras pertenecen a su serie «One line», compuesta solo por dibujos logrados con un solo trazo, es decir, solo despega el lápiz del papel cuando lo ha terminado, luego lo interviene de forma experimental.
Marcela Carranza presenta obras de su serie «Iglesia de El Salvador», donde recrear la arquitectura de varias de ellas con ayuda de tinta y acuarela.
En la exposición presenta las iglesias de Suchitoto y de Ataco, que han sido tituladas «Lugar de pájaros y flores» y «Lugar de elevados manantiales», respectivamente.
«Una iglesia es un lugar por excelencia donde nace o emana la fe católica. La idea es captar los diferentes momentos y evoluciones que ha tenido cada una de las iglesias», compartió.
Otro de las expositoras, Stella Mártir, comparte su pieza «Madona». Explicó que su obra se inspira en el arte bizantino donde la figura seria de una mujer logra intercambiarse con el espectador. También está la pieza de Freddy Velásquez que es un rostro de la Virgen María mirando al cielo: «Admirando la llegada del espíritu santo, mostrando devoción y respeto». Esta, dijo, hace referencia al periodo de Pentecostés, que es el tiempo que transcurre después de la resurrección.
También está la obra de Wilfredo Vásquez, «Cristo de luz interior», donde ha pintado a Jesús con la corona de espinas, y comparte que lo hace desde «una visión profundamente simbólica y espiritual».
Patty Vega tiene expuestas dos piezas. En una está La Dolorosa, que ha sido recreada con pirograbado. En la segunda de sus obras ha pintado al ángel Gabriel con ayuda de acrílico.
Por último, está Daniel Rodríguez con su obra «El Rey de los judíos», que está inspirada en la pasión de Cristo. La técnica para este cuadro fue el pirograbado sobre madera.











