La Campanera, situada al norte de Soyapango, en el municipio de San Salvador Este, está teniendo un resurgimiento sin precedentes luego que el presidente de la república, Nayib Bukele, desterrara a los pandilleros que operaban en el lugar y devolviera la tranquilidad a miles de residentes.
Con la implementación de las medidas de seguridad, esta colonia pasó de ser uno de los bastiones de la pandilla 18, a convertirse en uno de los referentes más importantes del país que continúa llamando la atención local y mundial por el clima de paz y tranquilidad del que hoy gozan las cerca de 3,000 familias que conviven en las aproximadamente 2,500 viviendas.
«Diario El Salvador» visitó nuevamente La Campanera para constatar estos cambios y poder conversar con pobladores y artistas que se han involucrado en su resurgimiento.

Artistas visuales como Moisés Vásquez, llevan aproximadamente seis meses elaborando los murales que están embelleciendo la colonia, en los que, incluso, han participado artistas guatemaltecos.
Hasta el momento, un estimado de 200 casas han sido pintadas con llamativos colores en los que predominan diferentes tonalidades de amarillo, verde, murado, azul, entre otros.
Impresionantes murales que evocan la naturaleza y la sana convivencia ciudadana y deportiva le dan un nuevo rostro a la colonia, en cuyas viviendas predominaron grafitis alusivos a las maras.
Para la elaboración de cada obra fue tomada en cuenta la opinión ciudadana, principalmente, la de los niños que con su imaginación inspiraron a los artistas a crear imágenes de fantasía.
«Descubrimos que la escuela de los niños está bien identificada con abejas y girasoles», comentó Vásquez, mientras retoca con spray la fachada de una casa donde fue elaborada una enorme abeja.
«Se ha hecho intervención en varios pasajes, hasta 60 casas; también se han intervenido las zonas verdes con limpieza y siembra de plantas», detalló sobre otras mejoras.

El tamaño y estilo de cada mural determinará el tiempo de su elaboración que podría ser de tres o más días. Estos cambios generan un ambiente libre de contaminación visual de pandillas, donde los niños desarrollarán al máximo su potencial.
América Argueta, una lugareña, se hace acompañar de su nieto Luis Enrique Portillo, de 11 años, para recorrer las zonas más coloridas, pero se detienen para admirar un mural que contiene la imagen enorme del niño.
«Considero que es la única colonia de nuestro país que está a la vista de todo el mundo; es muy bonito saber que estamos siendo reconocidos por la transformación», comentó.
El embellecimiento de la colonia ha generado un sentido de pertenencia entre los vecinos, más que todo quienes la habitan desde la década de los 90 y que ahora son testigos de estos cambios.
Atrás quedó el luto y el dolor provocado por las pandillas; hoy, se respira tranquilidad, pues hay un nuevo resurgir. Los vecinos se han organizado para dar continuidad a estos cambios.
«La Campanera ha dado un giro bastante grande, si hubieran visto cómo era anteriormente; las lágrimas de sufrimiento se cambiaron por sonrisas de los niños que juegan en estos lugares que están llenos de mil colores», reflexiona la ciudadana.
APUESTA POR EL DEPORTE Y LA DIVERSIÓN
Jóvenes residentes de La Campanera como Iverson Alexander, son pieza clave para el desarrollo local, pues se han involucrado en proyectos de recuperación de espacios familiares y la construcción de canchas de fútbol, una de ellas, con grama sintética y una pista donde podrán practicar skateboard. Estos espacios incluyen iluminación mediante paneles solares.
Moreira considera que tener una pista de patinaje es algo novedoso que atraerá a muchos jóvenes que buscan destacar en estas actividades.
«La transformación ha sido excelente, nos sirve mucho, más para nosotros los jóvenes que practicamos el deporte», dijo, mientras colabora en la construcción de la pista.
Agregó que anteriormente «No teníamos la libertad de hacer eso, ni de expresarnos o hacer lo que nos gusta (por la inseguridad). Le damos gracias a Dios porque han hecho es un excelente trabajo».
«LA SEGURIDAD NOS HA BENEFICIADO MUCHO»
El clima de tranquilidad también ha favorecido a la comunidad estudiantil, pues maestros y estudiantes desarrollan sus actividades en paz.
Para la directora del Centro Escolar La Campanera, Marta Cecilia Mejía, el cambio ha permitido el resurgimiento de la comunidad y despertado el interés de los padres de familia para enviar a los niños y jóvenes a continuar con sus estudios.
«Nos da gusto ver cómo con este gobierno hemos visto cambios; se ha dado un giro de 360 grados, en seguridad estamos excelentes y eso nos ha beneficiado mucho en el centro educativo», dijo.
Gracias a estas condiciones «las familias mandan a sus niños y niñas a la escuela con toda confianza», razón por la cual, se les incrementó la matrícula. Actualmente hay 250 estudiantes inscritos.
«Nosotros le decimos el ´renacimiento de La Campanera, porque está transformada. La seguridad ha sido algo muy bueno y sabemos que es una iniciativa del presidente Bukele», mencionó.
Desde el inicio de su gestión, el presidente Bukele priorizó las colonias y comunidades con alta presencia de pandillas. A través del Ministerio de Justicia y Seguridad, el Ministerio de Vivienda, otras instituciones, el gobierno no ha escatimado esfuerzos para destinar recursos para mejorar la calidad de vida los habitantes de La Campanera.
A esta iniciativa se ha sumado la empresa privada y organismos internacionales como la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) que han destinado recursos para hacer de esta colonia el modelo piloto que será replicado en otras localidades.







