Desde su infancia, el lápiz siempre fue su mejor amigo. Pasaba horas garabateando o haciendo círculos en forma de galaxia, con los años cambió el papel por lienzos. Luego de darse cuenta que el arte no fue un pasatiempo en su vida, sino que parte de ella, decide exponer sus primeros cuadros en la embajada de México en El Salvador.
«Mi primer contacto con la pintura fue hace unos seis años. Fuera de eso hice un diplomado de óleo que duró siete meses, el siguiente año me dedico a pintar por mi propia cuenta y ahí decido que quiero enfocarme en eso, pero me tardo años porque quería que lo apreciado fuera lo mejor. Obviamente, en el proceso hay errores constantes y son parte del proceso», explica Samuel Álvarez Martínez, un artista emergente que hace su debut con la exposición «Arlez».
El nombre de la muestra alude su seudónimo del artista, el cual creó combinando sus apellidos.
«Quise crear algo como Salarrué, yo soy Álvarez Martínez y dije: “vamos a modificar un poco para crear algo artístico, algo nuevo, algo que no haya existido”».
Para presentar al público las 23 piezas de su exposición, Samuel trabajó con ahínco los últimos cinco años, perfeccionando su técnica y desarrollando un estilo propio que se caracteriza por el uso vibrante del color y un trazo definido. Aunque ha experimentado con otras técnicas como el acrílico, el óleo se ha convertido en su principal medio de expresión, permitiéndole crear obras que evocan emociones y transmiten la riqueza de su entorno.
«Yo me tomé mi tiempo porque soy muy crítico respecto a mi trabajo. No quería mostrar un trabajo inacabado, por el que las personas no iban a sentir absolutamente nada», dijo.
El trabajo de Arlez está influenciado por diferentes corrientes: impresionismo, expresionismo y la pintura hispanoamericana.
Sus piezas a menudo presentan paisajes, plantas y animales, que se entrelazan con figuras humanas y elementos de la cultura salvadoreña, con los que busca crear un diálogo de esos aspectos para invitar al espectador a que reflexione sobre su propia conexión con la naturaleza y su identidad cultural.
«Algunas de las pinturas tienen referencias con nuestra propia cultura salvadoreña. Yo quería encajar en eso, mezclar esos elementos, embuclarlos, que fueran parte de la pintura, que alguien pueda decir: “esta planta se parece a la que tengo en mi jardín”. Luego tenemos paisajes, un par de bodegones y figuras humanas en general», detalla.







La búsqueda de un espacio para exponer también fue un desafío; no obstante, gracias a su perseverancia logró concretar el sueño de presentar su obra al público.
«Me iba a echar para atrás, pero me acordé de algunos contactos. Me llamaron de Premium Art Gallery. Yo los contacté previamente, les dije que tenía algunas pinturas y debido a que ya tenía documentos PDF de las pinturas fue más fácil que ellos pudieran conocer la obra sin verla presencial», dijo.
Si desea adquirir algún cuadro de este artista puede visitar la muestra que estará disponible hasta el 16 de febrero en la embajada de México.
«Arlez» también formará parte de las actividades de la Nuit Blanche una festividad cultural que promueve el arte y la creatividad, que se desarrollará desde el 15 de febrero.
Puede conocer más de las obras de Arlez y su trayectoria ingresando a la página web: premiumartgallery.com/samuel-arlez.
UN NUEVO ESPACIO
Debido a la necesidad de crear nuevos sitios para difundir el arte, la Embajada de México en El Salvador habilitó un segundo espacio para realizar actividades culturales.
«Hubo un trabajo de rehabilitación del sistema de iluminación, de paredes y techo. Lo inauguramos en el marco de la inauguración de la exposición de Samuel Arlez y con su exposición nuevamente le dimos vida a este a este espacio», manifestó Alejandro Molina, agregado cultural de la embajada de México en El Salvador.
Molina explica que la zona restaurada fue la sala que la embajada utilizó desde un inicio para las actividades culturales, pero al habilitarse el salón de usos múltiples, la primera quedó sin uso.
La sala de exposiciones recién habilitada será intervenida nuevamente para adecuará en ella la biblioteca de la embajada, la cual estará a disposición de la comunidad universitaria.
«El acervo con el que cuenta esta embajada tiene mucho que ver con derecho, con relaciones internacionales, con teoría política, con arte, con cultura. Es decir, hay una gama muy interesante de temas que el público puede consultar en esa biblioteca. Ya estaremos anunciando en su momento la reapertura de este servicio que también nos da mucho gusto poder ofrecer al público salvadoreño», expresó el agregado cultural.







