El Salvador cerró el mes de enero con una tasa anual por debajo de dos homicidios por cada 100,000 habitantes como parte de su estrategia de seguridad pública y la continuidad del régimen de excepción el cual fue extendido por la Asamblea Legislativa por 30 días más en todo el territorio nacional con 67 votos a favor.
El ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, había pedido en la víspera la extensión por onceava vez consecutiva de esta figura constitucional, vigente en el país desde el 27 de marzo del año pasado, tras una ola de asesinatos cometidos por las pandillas en doce de los catorce departamentos.
«Los resultados históricos obtenidos en materia de seguridad nos confirman que vamos por el camino correcto, transformando el país. Hemos cerrado enero como el mes menos violento, superando a diciembre», dijo Villatoro, tras presentar la solicitud.

Villatoro reiteró que la medida avalada por la Constitución será levantada «hasta que sea capturado el último pandillero» de quienes aseguró ya no volverán a salir una vez estén en la cárcel pagando por sus actos.
El Gobierno inauguró el mes pasado el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) donde serán recluidos los mandos principales, mandos medios, corredores de programas y gatilleros de las pandillas.
«En el pasado, los centros penales eran lugares donde los pandilleros gozaban de privilegios. Comían bien, hacían fiestas y planeaban sus crímenes. Ahora, nuestras comunidades están libres de estos grupos terroristas».
Elisa Rosales, diputada de la Asamblea Legislativa.

Castro, por su parte, reiteró que el nuevo parlamento continuará apoyando los planes de seguridad pública del Ejecutivo para enfrentar a las pandillas que no fueron combatidas por los gobiernos areneros y efemelenistas.
«Nosotros vamos a seguir defendiendo la vida de los salvadoteños. Vamos a seguir protegiendo a las familias. La nueva Asamblea Legislativa seguirá apoyando incansablemente al presidente Nayib Bukele. La guerra contra las pandillas la ganaremos juntos», dijo Castro.
El mes de enero del presente año reportó 22 días sin homicidios a nivel nacional periodo de tiempo en lo que también solo ocurrieron 11 homicidios lo que lo convierte en el mes más seguro en la historia de El Salvador como República.
«Ninguno de los planes de seguridad implementados en el pasado funcionó. Lo único que hicieron fue ubicar en un mapa en rojo las comunidades más inseguras. Ellos fueron los primeros en crear un estigma. Por primera vez en décadas, podemos afirmar que hoy cumplimos 300 días sin homicidios. El Estado se ha hecho responsable en temas de seguridad».
Suecy Callejas, diputada de la Asamblea Legislativa.
«El Salvador cierra el mes de enero de 2023 con una tasa anualizada por debajo de 2 homicidios por cada 100,000 habitantes. La tasa de homicidios más baja de todo el continente americano», destacaba el presidente Nayib Bukele.
La nueva prórroga, que inicia el mañana jueves 16 de febrero y finaliza el 17 de marzo próximo, ocurre cuando El Salvador llega a 300 días sin reportar homicidios en su territorio nacional.

El mes de febrero, por su parte, registraba hasta el pasado lunes, ocho días sin homicidios en todo el territorio nacional, reportaron las autoridades. En los primeros seis días de este mes, El Salvador tenía una tasa de homicidios anualizada de 1.8 por cada 100,000 habitantes, que la hacía la más baja de toda América, por debajo de Canadá.
El Plan Control Territorial y la implementación del estado de excepción llevó a El Salvador a tener en el 2022 el año más seguro en su historia como República.
Las autoridades de Seguridad Pública reportaron que en 2022 se registraron 495 homicidios a escala nacional lo que significó un promedio diario de homicidios anual de 1.4.
Las estadísticas oficiales indican además que la tasa de homicidios en el 2022 por cada 100,000 habitantes fue de 7.8. El año recién pasado se registraron 169 días sin homicidios, de los cuales 162 fueron como resultado de la implementación del régimen de excepción.
El Salvador cerró el año 2022 fuera de la lista de los 15 países de América Latina con mayor tasa de violencia homicida por primera vez en su historia.







