El mayor número de tiendas de barrio o pequeños negocios que se registran a escala nacional demuestra que El Salvador comienza a recuperarse económicamente de un período durante el cual el sector comercial permaneció afectado por la violencia ejercida por las pandillas, a través del cobro de la extorsión.
Así lo consideró ayer, durante la Entrevista AM, en Canal 10, el sociólogo René Martínez, destacando que los pequeños negocios siempre han sido «pilares fundamentales para el desarrollo económico y social»; pero ahora con el clima de seguridad que existe en el país se está observando una «reestructuración» de la economía.
«La seguridad ciudadana ha levantado esos pilares fundamentales que son las tienditas de barrio, y su importancia es que son la forma de cómo se empiezan a sanar las heridas de la delincuencia y la forma idónea para reestablecer las relaciones sociales», analizó Martínez.
El último estudio de Distribución Económica señala que en 2025 se registraron más de 85,000 pequeños negocios, entre esos tiendas en las colonias o ventas al detalle, comedores, tortillerías, librerías, entre otros; lo que representa un crecimiento del 23.3 % en la última década, que se ha sostenido desde 2022, debido a la reducción de la violencia.
Martínez destacó que estos negocios mueven en el año más de $3,000 millones, a través de un modelo económico circular, que beneficia a los habitantes de las comunidades con empleos.
Recordó que en un momento la población no emprendía por el riesgo que representaba para sus familias y «muchos comerciantes se veían obligados a cerrar sus negocios por la delincuencia, ya que eran víctimas de extorsión».
También destacó el papel importante que las tiendas ejercieron durante la pandemia por Covid 19, cuando sostenían al país, y ahí radica la importancia de proteger sus derechos, aseveró.
El sociólogo Mauricio Rodríguez coincidió con dicho planteamiento, agregando que el sostenimiento de ese crecimiento en el número de pequeños negocios se debe a las medidas que el Gobierno tomó para garantizar la seguridad pública.
«La seguridad del país, a través del Plan Control Territorial, el régimen de excepción, y todo el andamiaje jurídico, permiten brindar un alivio económico para las familias, debido a que ya no se cuenta con el flagelo de las pandillas», aseveró Rodríguez.
Explicó que esto genera una secuencia de efectos positivos en los indicadores de la micro y la macroeconomía, y por consiguiente un gran beneficio, para un país que está en franca recuperación económica.
Agregó que de continuar de esa manera, «esto se irá masificando y permitirá que el país camine, se encamine a lograr el tan ansiado milagro económico».







