Elementos de la Fiscalía General de la República (FGR) y de la Policía Nacional Civil (PNC) procedieron este martes con nueve operativos de allanamiento para desarticular una estructura dedicada a la trata de personas y lavado de dinero.
Las investigaciones de las autoridades señalan que esta estructura reclutaba a sus víctimas con base a engaños para llevarlas a centros nocturnos en la zona del Centro Histórico de San Salvador, donde las obligaban a prostituirse.
Las autoridades señalaron también que esta estructura operaba desde hace dos años y era liderada por una mujer identificada como Amanda del Carmen Cárcamo Barrera.
Uno de los allanamientos se llevó a cabo en una vivienda ubicada en una residencial en Santa Tecla, en el departamento de La Libertad, donde se incautó una fuerte cantidad de dinero en efectivo, armas de fuego, aparatos informáticos, vehículos y documentación.
Además, se incautó un mono capuchino, una especia en peligro de extinción que fue encontrada en condiciones deplorables, según detalló la institución fiscal.
La Fiscalía también detalló que una de las víctimas de esta estructura fue interceptada en mayo de 2024 en el sector del centro de la ciudad capital junto a su hijo. En ese momento, una mujer se acercó a ella para ofrecerle trabajo como empleada doméstica.
La víctima aceptó y fue llevada al negocio, donde fue separada de su hijo e inmediatamente se le entregó cierta vestimenta y se le obligó a recibir clientes y brindarles servicios sexuales, añadió la Fiscalía.
Durante un período de seis meses, la víctima nunca recibió pago alguno y se mantuvo alejada de su hijo. Ante esto y toda la situación de maltrato y explotación, la víctima desarrolló diversas enfermedades, por lo que acudió a una clínica donde solicitó ayuda.
Familiares de la víctima la encontraron y la alejaron del lugar donde se mantenía para ofrecer servicios sexuales, ayudándola también a interponer la denuncia y en la recuperación de su hijo, según detalló la Fiscalía.







