Como parte de la visita oficial, el ministro del Interior John Reimberg, y el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, de Ecuador, visitaron, este miércoles, la granja penitenciaria Centro Industrial de Santa Ana, donde privados de libertad en fase de confianza son parte del Plan Cero Ocio.
La comitiva ecuatoriana conoció el funcionamiento de los talleres de cocina, textil, soldadura y la granja.
«Más que un centro carcelario esto parece una industria, trabajando sobre todo en la reinserción de la gente. Estamos muy impresionados con lo que hemos visto, el trabajo llama mucho la atención. Es increíble ver cómo con su trabajo se están reconstruyendo cientos de escuelas, un programa exitoso», dijo el ministro del Interior, John Reimberg.

El funcionario ecuatoriano también agradeció al Gobierno del presidente Bukele «por abrir las puertas de El Salvador para conocer esta experiencia. Esto nos ayuda y pensar replicarlo en nuestro país suena bastante bien».
Por su parte, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo indicó «estoy impresionado con el Plan Cero Ocio porque normalmente en otros países existen legislaciones para la reducción de pena y generalmente están basadas en la buena conducta, y no realmente a una retribución de la sociedad o en algo que le dé una rehabilitación o la oportunidad al privado de libertad de obtener el trabajo una vez que se reintegre a la sociedad».
Los funcionarios fueron testigos de cómo los privados de libertad aportan en diferentes áreas de producción y del equipamiento moderno con el que cuentan los talleres del Centro Industrial Penitenciario de Santa Ana.
«Le vamos a contar (al presidente de la República de Ecuador, Daniel Noboa) todo lo visto y cómo las buenas prácticas pueden ser replicadas», dijo el ministro de Defensa.
En el Centro Industrial hay más de 8,000 reclusos que reciben capacitaciones técnicas para ponerlas en práctica en agricultura, ganadería, crianza de aves, conejos y cerdos; además, se desarrollan en área industrial, carpintería, maquilas, pinturas, cocina, panadería, entre otros. Herramientas que les servirá una vez recuperen su libertad.







