El Levi’s Stadium de Santa Clara fue testigo de una noche que quedará grabada en los libros de la música. Bad Bunny convirtió el intermedio del Super Bowl 2026 en una explosión de ritmo y orgullo, demostrando por qué es el artista más importante de su generación. Con una energía arrolladora, el «Conejo Malo» cumplió con las altísimas expectativas en una actuación de 13 minutos que recordó a los grandes momentos de la historia del evento, transportando sus raíces desde Bayamón hasta el escenario más visto del planeta.
El espectáculo arrancó con una recreación de los inicios de Benito en Puerto Rico, abriendo con «Tití Me Preguntó» y siguiendo con éxitos como «Yo perreo sola» y «Safaera». La puesta en escena incluyó su emblemática casita rosa, que sirvió de marco para un viaje musical por su carrera.

En un momento cargado de emoción, Benito se dirigió a la cámara para lanzar un mensaje de inspiración: «Mi nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio y si hoy estoy aquí es porque nunca dejé de creer en mí. Tú también deberías creer en ti. Vales más de lo que piensas, créeme». Este gesto de cercanía culminó cuando entregó su premio Grammy a un niño que lo representaba a él mismo de pequeño.
La intervención estuvo llena de sorpresas y colaboraciones de primer nivel. Lady Gaga apareció con un vestido azul para interpretar una versión en salsa de su éxito «Die with a Smile», compartiendo un baile inolvidable con el puertorriqueño. Poco después, Ricky Martin se unió a la fiesta para cantar «Lo que le pasó a Hawai» junto al cuatrista José Eduardo Santana, mientras que figuras como Cardi B y Karol G también sumaron su talento al show. Además, Benito rindió un sentido homenaje a Daddy Yankee con un fragmento de «Gasolina», reconociendo el camino abierto por los pioneros del género.

Uno de los momentos más significativos ocurrió cuando Bad Bunny decidió celebrar la unión de todo el continente. Mientras sus bailarines ondeaban banderas, el artista comenzó a mencionar a los países que lo han apoyado. Fue un instante de gran emoción cuando Bad Bunny gritó el nombre de El Salvador, junto a otras naciones como Estados Unidos, Chile, Argentina, Perú y Venezuela, reafirmando que su éxito es un triunfo para toda la comunidad hispana.

Finalmente, vestido de blanco y luciendo una camisa con el número 64, Benito cerró su presentación con «DeBÍ TiRAR MáS FOToS», dejando claro que la música en español no es solo una tendencia, sino el presente del entretenimiento global.

Después de haber sido invitado por Shakira y Jennifer López en 2020, esta vez regresó como el dueño absoluto del escenario, consolidando un legado de autenticidad y superación.







