El aumento de los aranceles estadounidenses pasan factura al crecimiento de la economía mundial y la de América Latina, con 2.3 % este año, menos de lo previsto en enero, anunció este martes el Banco Mundial.
A nivel global es 0.4 puntos porcentuales (pp) menos que lo anticipado en enero y en América Latina y el Caribe 0.2 pp menos, añade la organización financiera en su informe sobre las perspectivas económicas mundiales.
En 2026 el crecimiento en América Latina se estabilizará en un 2.5 %.
«Hace sólo seis meses, parecía vislumbrarse un aterrizaje suave (control de la inflación sin recesión, ndlr) para la economía mundial pero «ahora parece encaminarse hacia nuevas turbulencias», advirtió el economista jefe del Banco Mundial, Indermit Gill, citado en un comunicado.
Más bajo desde años 1960
El motivo: los efectos del aumento de los aranceles del presidente estadounidense Donald Trump y la guerra comercial entre Washington y Pekín, que puede provocar una desaceleración del comercio mundial.
En América Latina la demanda interna resiste, pero las exportaciones se debilitarán «en medio del creciente proteccionismo comercial y la incertidumbre política», afirma el informe.
El aumento de las barreras comerciales impacta «indirectamente», a toda la región, sumado a la caída prevista de los precios de las materias primas.
En América Latina el país más afectado es México, la segunda economía regional, que crecerá 0.2 % este año (-1.3 pp) y 1.5 % en 2026.
Washington impuso a México un 25 % de aranceles sobre las importaciones no incluidas en el Tratado de libre comercio de América del Norte (T-MEC), del que también forman parte Estados Unidos y Canadá.
«Esto ha debilitado las exportaciones de México» y ha generado incertidumbre en un país que envió a Estados Unidos el 80% de sus mercancías exportadas en 2024, «de las cuales aproximadamente la mitad no cumplían con el T-MEC», afirma el Banco Mundial.
Además, la institución prevé que las tasas de interés altas hagan caer la demanda interna en México.
También anticipamos un varapalo a Brasil, la principal economía regional. Su previsión para el país sube 0.2 pp hasta 2.4 % en 2025, pero es muy inferior al 3.4% de 2024. En este caso se debe a un consumo más bajo y un crecimiento mucho más débil de la inversión.
Después de dos años de recesión destaca el crecimiento económico previsto en Argentina, de 5.5 % este año (+0.5 pp) y 4.5 % el que viene.
Por países pronostica que este año Colombia crecerá 2.5 %, Chile 2,1%, Perú 2. 9 %, Bolivia 1.2 %, Costa Rica 3.5 %, República Dominicana 4%, Ecuador 1.9 %, El Salvador 2.2%, Guatemala 3.5 %, Honduras 2.8 %, Nicaragua 3.4 %, Panamá 3.5 %, Paraguay 3.7% y Uruguay 2.3 %.
Las previsiones están expuestas a varios riesgos, como una caída del crecimiento en Estados Unidos, con un posible efecto dominó en otras economías, o en China, socio comercial clave de muchos países sudamericanos.
También una erosión en la capacidad de los migrantes para enviar remesas, en particular en algunos países de América Central y del Caribe, donde «constituyen aproximadamente el 20 % del PIB».







