La familia Ortiz tiene muchos motivos para estar muy feliz, y es que Jaqueline Jazmín, una de sus integrantes, ha sido beneficiada con el programa de becas universitarias y de formación técnica que el Gobierno Central entrega a través de la Dirección de Integración.
La joven de 19 años relató a «Diario El Salvador» que el esfuerzo para lograr este beneficio tuvo su recompensa, pues actualmente cursa la Licenciatura en Contaduría Pública en la Universidad Andrés Bello.
«Sí me costó, pero gracias a Dios salió la oportunidad», dijo. Es por ello que invitó a otros jóvenes, cuyas familias también son de recursos económicos, a que no se den por vencidos y que aprovechen este beneficio que otorga el Gobierno.
«Animo a los jóvenes a que aprovechen esta oportunidad», comentó la universitaria originaria de Sonsonate. Jaqueline expresó que el Gobierno del presidente Nayib Bukele no solo ha transformado el país como uno de los más seguros, sino que ve con buenos ojos que haya tomado en cuenta las condiciones de muchos jóvenes que desean seguir formándose en estudios superiores.
«Yo quería seguir estudiando y cuando me enteré de que iban a dar becas, decidí aplicar. Cuando me eligieron, mi familia se puso muy feliz», recordó entusiasmada.
La joven reconoció la voluntad del Gobierno y el esfuerzo de instituciones como la Dirección de Integración que hacen lo posible para que llegue un mensaje de esperanza para muchos jóvenes que desean obtener una licenciatura o una ingeniería y que no han podido por el tema económico.

Jaqueline Jazmín Ortiz, originaria de Juayúa, Sonsonoate.Fotos Edison González.
«Estoy muy agradecida con dios y con el presidente»
La felicidad de saber que ha dado continuidad a sus estudios universitarios llena el corazón de Carla Castillo, sobre todo porque mantiene la esperanza de que cuando se gradúe podrá obtener un trabajo para ayudar a su familia.
«Estoy muy agradecida con Dios, con el presidente Bukele y con la Dirección de Integración porque soy una de las beneficiarias [con una beca]», dijo muy emocionada la joven de 18 años. Actualmente, cursa en Sonsonate la Licenciatura en Idioma Inglés, pues comentó que tiene mucha facilidad para aprenderlo.
«Gracias a Dios, porque ahora tengo la oportunidad de cumplir mis sueños de estudiar y sacar adelante a mis padres y a mi familia, en general», dijo.
Carla relató que inicialmente tuvo que cumplir algunos requisitos que le indicaron en la Dirección de Integración, como asistir a las clases de refuerzo de las materias básicas. Después entregó la documentación requerida, entre estas, el título de bachiller y la constancia de notas.
Pasado un mes, aproximadamente, le dieron la tan anhelada noticia: es una becaria. Su familia se mostró complacida con el esfuerzo y la determinación que puso para mantenerse en firme y continuar el proceso de selección hasta el final.
«Realmente se quedaron sorprendidos [familia], la publicación de las becas la vi en Facebook. Cuando vi que había sido seleccionada mi mamá se puso bien emocionada porque nuestra situación económica es muy difícil como para seguir estudiando. Gracias a la beca ese dinero nos lo podemos ahorrar», recordó.

Becario: «Mi mamá lloró lágrimas de felicidad»
Jesús Adrián se está formando como ingeniero en Sistemas gracias a que resultó beneficiado con una beca de estudios superiores, a la cual aplicó sin imaginar que a los pocos días se le notificara que resultó elegido.
Con tan solo 19 años y con muchas ganas de triunfar en la vida, este muchacho le dio la noticia a su madre. Ella no podía creer que su hijo fuera elegido por el Gobierno para continuar su formación universitaria. Madre e hijo lloraron de felicidad.
«A mi mamá le brotaron lágrimas de felicidad al decirle la noticia de que obtuve la beca. Nunca me imaginé poder cursar una carrera universitaria debido a los escasos recursos, pero me avisaron que había obtenido la beca y nos pusimos contentos, al igual que con mi papá y mis hermanos», comentó a este medio.
Con mucho orgullo aseguró: «Seré el primero en la familia en cursar una carrera universitaria. Todos nos alegramos». Jesús Adrián está consciente de que miles de jóvenes salvadoreños y sus familias pasan por una situación económica adversa que no les permite avanzar con sus proyectos universitarios, razón por la cual hizo un llamado a que no dejen de confiar en las oportunidades que brinda este Gobierno.
«Yo espero culminar la carrera, y le digo a los jóvenes que se animen, cuesta, pero todo sacrificio tiene su recompensa y los motivo a que sigan adelante, ya que es un gran beneficio», manifestó.
Este joven consideró que este programa tiene un componente social muy importante, ya que favorece a padres y madres que no tienen recursos para dar estudios superiores o técnicos a sus hijos.

«Nunca dudé, vi que cumplía los requisitos y fui favorecida»
Cuando Maybelline Saraí Castillo comenzó el proceso para ver si podía obtener una beca universitaria de las que brinda el Gobierno, no dudó de que la obtendrían para prepararse en lo que más la apasiona: el mercadeo.
Originaria de San Juan Opico, departamento de La Libertad, esta joven de 18 años siempre se mostró confiada y apoyada por su madre en que sería seleccionada.
Hoy cursa la Licenciatura en Mercadeo en la Universidad Pedagógica, donde da lo mejor de sí para obtener buenos resultados. Maybelline relató que personal de la Dirección de Integración le dejó esa inquietud cuando se acercó a su centro de estudios a explicar el programa de becas.
«Estaba estudiando Bachillerato en Contaduría, y ellos llegaron a darnos charlas. Nunca dudé, vi que cumplía todos los requisitos y resulté favorecida», expresó ayer, muy segura de sí misma.
Asimismo, su madre siempre la acompañó en el proceso, al igual que el resto de la familia. «Se pusieron felices porque voy a seguir estudiando», dijo, con una sonrisa en su rostro.
Ahora es portadora de un mensaje de ánimo y esperanza para otros que buscan la superación personal. «Quisiera motivar a otros jóvenes para que puedan aplicar. Sé que a veces no se nos hace fácil seguir una carrera universitaria», puntualizó.
Destacó también la acción del presidente por acordarse de los jóvenes salvadoreños, pues ellos serán los futuros profesionales que sacarán adelante a El Salvador.

Joven esperó 10 años hasta que tuvo su oportunidad
Katherine Josabet Hernández tuvo que esperar 10 años para continuar sus estudios universitarios, pues a sus 33 años decidió aplicar a una beca de estudios gubernamental, y al cumplir los requisitos su sorpresa fue que resultó beneficiada.
Ella dijo que se enteró del programa a través de las redes sociales, donde buscó más información como los requisitos y todo lo que incluía esta oportunidad.
«Por medio de las redes sociales fue que me enteré del proyecto. Yo tenía 10 años de no estudiar, pero gracias a Dios tuve el privilegio de adquirir la beca universitaria», afirmó.
Al ser seleccionada inscribió materias para cursar el primer ciclo de la Licenciatura en Psicología, profesión con la que se siente muy identificada.
Katherine recordó ese momento y manifestó: «Fue una gran emoción, porque había descartado la posibilidad de iniciar mis estudios o una carrera universitaria».
Ella es de la opinión que la edad no es obstáculo para estudiar, pues es ejemplo de que en la vida nadie se debe dar por vencido. «Nunca es tarde para continuar, sigan adelante, las oportunidades siempre están, pero hace falta la voluntad para buscarlas. Hay que continuar no importa la edad o las dificultades», enfatizó.

«Lloré cuando me dijeron que salí beneficiada»
«Lloré cuando me dijeron que salí beneficiada», expresó a este medio Émely Yamileth Elías Tejada, cuando le avisaron que fue seleccionada para una beca de formación superior en la universidad que mejor le pareciera.
«Le dije a mi mamá, no lo podía creer, porque en mi caso la beca me cubre el 100 %», agregó.
Émely comentó que al terminar su bachillerato, el año antepasado, no tenía planes de seguir estudiando en una universidad. ¿La razón?, «por cuestiones económicas», aseguró.
Al ser amante de las redes sociales, le llamó la atención que el Gobierno del presidente Bukele estaba promocionando este beneficio. Ella no se quedó de brazos cruzados y buscó más información para aplicar.
«Se me presentó esta oportunidad y decidí no desaprovecharla, y le dije a mi mamá que iba a intentarlo, porque es un sueño para mí», comentó.
Originaria de San Juan Opico, departamento de La Libertad, el ser una becaria la motivó a esforzarse en los estudios y las calificaciones. Por el momento, está cursando segundo ciclo de la Licenciatura en Psicología.
Émely dijo que, como familia cristiana, le deben este beneficio a Dios, primeramente, a su familia porque siempre la ha impulsado a seguir adelante y al Gobierno, ya que está abriendo estos espacios de formación profesional para todos los jóvenes salvadoreños que desean seguir estudiando.








