El Salvador sufrió a la par de Brasil e hinchó para que el campeón del mundo sobre la arena se llevara la victoria ante Italia, un 2-1 corto, pero esperanzador para los intereses de la Azul playera que consigue llegar con vida al último duelo en la Copa Mundial de Beach Soccer de FIFA en Seychelles, y que será precisamente a muerte ante los europeos.
Brasileños e italianos protagonizaron un primer acto parejo donde hubo un atractivo duelo de arqueros Tiago Bobó ante Leandro Casapieri que volaron una y otra vez para evitar que su cabaña cayera de forma tempranera.
Primero fue Bobó sobre los primeros segundos quien tuvo que intervenir para evitar el gol, incluso luego le quitó un remate de penalti a Alessandro Remedi, Casapieri no se quedó atrás: se quitó un remate cercano de tiro libre y luego voló para enviar al tiro de esquina un disparo de chilena de Thanger.
La imbatibilidad del portero italiano, sin embargo, se vino abajo al sacar en corto, chance que aprovechó Mauricinho para castigar el error con el 1-0 a falta de un minuto para la pausa.
La ventaja de la verdeamarella duró lo que un estornudo. Volvieron a la acción y apenas había pasado un minuto cuando Tommaso Fazzini decretó el 1-1 y en adelante el tablero luminoso ya no se movió en este episodio.
En el tramo final el encuentro fue igual de dramático y equilibrado. Italia que había mandado a cubrir los tres palos a Gean Pietro plantó cara y encontró un aliado en su meta para evitar Brasil viera a la puerta.
También Bobó hizo lo suyo en la cabaña contraria, sobre todo en los tramos finales para evitar que los italianos llegaran al empate, ya que Mauricinho quedando 3:40 minutos del juego logró el 2-1 esperanzador para la Azul playera que cierra ante Italia el martes.







