Brasil mostró sus credenciales de campeón del mundo: sepultó sobre la arena a Dinamarca que dio pelea sobre los primeros minutos, pero que no pudo con el poderío de los tanques sudamericanos que amenazan con arrasar y llevarse con autoridad el titulo de la cuarta edición de la Beach Soccer Cup.
La primera función no dio tiempo ni siquiera de parpadear. Brasileños y daneses ofrecieron un duelo electrizante y cargado de emoción en el que los goles se desparramaron sobre la arena del estadio de deportes de playa.

Seis segundos habían pasado cuando Carl Wegeberg abrió el grifo y anotó el 0-1 favorable a los europeos, pero la fiesta duró poco, ya que Rodrigo Pereira (Maurichinho) convirtió de inmediato el 1-1 y Tulio Rodrigues llevó la cuenta a 2-1.
Luego, Axel Damm logró el 2-2 con un tiro libre desde larga distancia y eso pellizcó el orgullo brasileño que se vio arriba nuevamente con un tanto de Thanger Alves y otro de Antonio De Farías para el 4-2 con el que se fueron a la pausa.

En la vuelta a las acciones, un autogol de Axel Damm sacó de las casillas a los daneses y lo evidenció su portero Gustav Madsen que regaló el 6-2 en un error de salida y para terminar de «hacer leña del árbol caído», Benjamín Pereira puso más tierra de por medio con el 7-2.
Ya a punto de irse al segundo descanso, Axel Damm, con espectacular chilena descontó y puso la pizarra en 7-3, marcador que solo duró el tiempo de descanso, ya que Maurichinho, en el saque inaugural del último episodio, hizo el 8-3 y después Axel Damm se agenció otro autogol y sirvió el 9-3 para los brasileños. Bueno Rodrigues convirtió el definitivo 10-3.







