Brenda Cerén goleó ante Barbados en la victoria 13-0, pero más que la cantidad de goles, vio cumplido uno de sus sueños; jugar un partido de fútbol con estadio lleno, y precisamente el estadio Las Delicias fue ese regalo para aquella niña soñadora.
Cerén lideró y guió a sus compañeras a dar un recital de buen futbol, y los aficionados en las gradas aplaudieron cada uno de los trece goles que convirtieron en el encuentro.
«Siempre he dicho que para mi era como un sueño, una meta, poder jugar con un estadio lleno, tener a la afición. Mis hermanos han representado a la selección, yo los iba a ver, me emocionaba y pensaba que algún día fuera yo la que estuviera jugando; y ahora son ellos los que me vienen a ver», dijo consternada la jugadora nacional.
Brenda destacó que ese apoyo que desde las gradas baja al campo es fundamental para partidos como el que se jugó ante Barbados, porque hace sentir presión al otro equipo, y porque hace sentir respaldadas a las futbolistas.
«No me esperaba anotar tres goles, pero fue bonito. Mi papá no es mucho de ir a los estadios, pero vino a verme y eso me llena de más satisfacción, anotar y que él esté ahí viéndome, apoyándome», añadió.
Una niña de las escuelas de fútbol de San Juan Opico le entregó, previo al comienzo del juego, un ramo de flores a Brenda Cerén, y le expresó que la admira mucho, inclusive celebra sus goles de la misma manera.
«Misión Perú»
La selección femenina aprovechará la ventana FIFA de marzo para sostener dos encuentros amistosos con la selección de Perú, uno de ellos se disputará esta tarde, mientras que el siguiente será el 7 de marzo.
Las jugadoras llegaron ayer a tierras peruanas y ya tuvieron su primer entrenamiento para el primer partido.
El objetivo es dar minutos a más jugadoras y que puedan ir mejorando su nivel y estén listas para cerrar la primera fase de las eliminatorias mundialistas.







