Britney Spears sorprendió al público con una confesión que refleja el impacto que tuvieron los años más difíciles de su vida. En una publicación reciente, la artista compartió que cree haber sufrido un «daño cerebral» como consecuencia del tiempo en el que estuvo bajo tutela, una etapa que describió como oscura y traumática.
«Tuve suerte de estar viva», escribió la intérprete de Toxic, refiriéndose a la etapa en la que perdió el control de su vida personal y profesional. Spears señaló que fue sometida a estrictos tratamientos, vigilancia constante y decisiones que no podía tomar por sí misma.
La cantante explicó que, aunque aún enfrenta secuelas emocionales y físicas, se siente agradecida por haber sobrevivido. «Fue un tiempo en el que me quitaron las alas, pero sigo aquí, más fuerte que nunca», expresó.
Sus declaraciones llegan en medio de nuevas controversias relacionadas con las memorias de su exesposo, Kevin Federline, donde se abordan episodios complicados de su relación.







