Todo comenzó por el amor al café que tenía la abuelita de Silvia, Laura y Rina González. Y es que la abuela Sonia De La Cruz les enseñó desde pequeñas lo bueno de degustar el sabor, el olor y la textura del café salvadoreño. Tanto le apasionaba que bebía hasta cinco tazas de café durante el día.
Las salvadoreñas, que también tienen una empresa de consultoría llamada Marketing School Top Training, decidieron incursionar en el mundo del café debido a que la pandemia afectó los ingresos económicos de la empresa.

Silvia González, directora ejecutiva de las empresas, indicó que Café De La Cruz nació en medio de la cuarentena de 2020, debido al fuerte impacto que vivió todo el sector del marketing, pues las capacitaciones se tenían que ofrecer de manera virtual.
Desde entonces, el proyecto del café ha experimentado un notable crecimiento y se ha posicionado en el mercado local. La marca cuenta con diferentes presentaciones: Café De La Cruz para Todos, un café económico y de buena calidad; Café Sabor de lo Nuestro, un café cereza, natural y no tiene acidez; Café Tierra Morena, lavado, con un sabor diferente y un color más oscuro; y Café Gourmet Clásico, que tiene un aroma a chocolate.

En la actualidad, muchos restaurantes y hoteles del país utilizan la marca para preparar sus productos o presentarlo en bebidas calientes o frías. Además, se exporta de manera informal a Canadá y Estados Unidos, y próximamente las salvadoreñas esperan venderlo en Europa, China y en otros países de Norteamérica por medio canales de negocios formales.
La empresaria sumó que el café es 100 % salvadoreño y que se compra a productores de Chalatenango, Ahuachapán y de la zona central de San Salvador. Algunos de los granos que comercializa la marca provienen de fincas que están a 1,400 metros de altura. La producción actual es de 1,000 libras al mes.
Los precios de las presentaciones son $2.99, $3.50, $4.99, $8.99 y $9.99 para las personas que lo compran por mayoreo.

Asimismo, por el momento, Café De La Cruz, se comercializa con alcaldías y empresas privadas por medio de pedidos.
«Hay empresas que mensualmente están comprando café, no lo vendemos a detalle. Hicimos una prueba piloto, pero los costos eran muy altos. Entonces, decidimos trabajar en el posicionamiento de la marca», aseguró.

Uno de los sueños de las empresarias es colocar el producto en supermercados y en estaciones de servicio, en donde el café es primordial en sus ventas.
Ellas aspiran, además, a crear una cadena de «coffee shop», así como más presentaciones con sabores de chocolate, panela, almendra, entre otros. Los planes incluyen expandir la tostadora de café, donde muelen y empacan su propio producto.
CAFÉ Y CONOCIMIENTO
Las hermanas González también crearon la empresa Marketing School Top Training, especializada en capacitaciones para el mundo empresarial.
Entre los servicios que ofrece Marketing School están la consultoría empresarial, los servicios publicitarios y el reclutamiento y la selección de personal. Además, se encuentran acreditados con el Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (Insaforp) y con la Comisión Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype).

De esta forma, la empresa busca beneficiar a los micro, pequeños y medianos empresarios, pues considera que es un sector productivo que necesita apoyo con asesorías que fortalezcan su potencial.
Para este año, el panorama que tienen las empresarias es positivo, con planes de conquistar nuevos clientes e incluso abrir dos sedes más para capacitaciones. Hasta la fecha, Marketing School ha capacitado a más de 150 empresas y 800 personas a escala nacional.

TIPOS DE CAFÉ
Café De La Cruz para Todos es un café económico de buena calidad.
Café Sabor de lo Nuestro es un café cereza, natural y no tiene acidez.
Café Tierra Morena, lavado, con un sabor diferente y un color más oscuro.
Café Gourmet Clásico tiene un aroma a chocolate.
«Café De La Cruz nació en 2020 en medio de la cuarentena, una iniciativa que es parte de la necesidad de tener ingresos económicos y la baja de ventas en tiempo de pandemia».
SILVIA GONZÁLEZ, EMPRESARIA SALVADOREÑA.







