La empresaria Dalia López, de 55 años, prófuga desde marzo de 2020, promocionó ese año la visita a Paraguay de Ronaldo de Assis Moreira, más conocido como Ronaldinho, y de su hermano Roberto de Assis Moreira, para un evento benéfico.
Al llegar al país, el exjugador fue detenido por exhibir un pasaporte y cédula de identidad falsificados y estuvo casi un mes en la cárcel de la Agrupación Especializada de la Policía de Asunción.
Después del pago de una fianza de 1,6 millones de dólares, un juez concedió a Ronaldinho y a su hermano el arresto domiciliario y se alojaron en un lujoso hotel de la capital paraguaya hasta conseguir su libertad tras el pago de una multa por 200.000 dólares.
Para evitar un juicio oral y público, Ronaldinho donó 90.000 dólares y su hermano 110.000 por orden del juez. De esa forma pudieron abandonar Paraguay cinco meses después de su detención.
La empresaria de eventos Dalia López fue imputada por el mismo delito y fue declarada prófuga de la justicia.
En el anonimato desde el 2020, López declaró el jueves a la prensa que se entregó a las autoridades por considerar que estaba en peligro su integridad física.
Sobre la mujer pesan cargos de producción de documentos públicos de contenido falso y asociación criminal.
En un allanamiento de la lujosa residencia que habitaba, la Policía le incautó más de 200.000 dólares.







