El economista y expresidente del Banco Central de Reserva (BCR), Carlos Acevedo, dijo en una entrevista matutina que la reactivación económica de El Salvador representará grandes desafíos para el segundo mandato del presidente Nayib Bukele por la complejidad del tema, que no depende sólo de decisiones de la administración, sino de factores exógenos de los cuales no se tiene control.
El experto señaló que, a diferencia del desmantelamiento de las pandillas, el cual fue el principal acierto de Bukele en sus primeros cinco años de administración, el éxito económico en su mayor parte no es resultado de la voluntad política, sino de otros elementos como el desarrollo de los privados y los movimientos en el plano internacional.
«La marcha de la economía, el éxito de la economía al final de cuentas es fruto del trabajo de los privados, el Gobierno no puede obligar a los privados a ser exitosos económicamente, entonces hay condicionamientos internos de ese tipo; luego, los condicionamientos externos, porque el tema de las pandillas no dependía mucho de cómo estuvieran las condiciones políticas internacionales, mientras que el tema de la economía depende fundamentalmente de cómo estén las condiciones económicas globales, lo cual no están en control del Gobierno», indicó.
«En el tema del desmantelamiento de las pandillas, las cosas se hicieron por decreto, lo que hacía falta era voluntad política, es decir, si los Gobiernos anteriores no habían resuelto el problema era porque básicamente les faltó voluntad política y también capacidad, desde luego; pero en el terreno económico no, pues puede que se tenga toda la voluntad y el presidente [Bukele] obviamente la tiene a juzgar por su discurso, pero están esos otros factores que por mucho que él quiera no se controlan, no es un tema de voluntarismo», agregó Acevedo.
En el sector empresarial, es relevante mencionar que la mayoría de gremiales del país han dado a conocer su interés de trabajar de la mano con el mandatario salvadoreño para lograr el crecimiento.
Para el economista, de las cosas que sí puede hacer el Gobierno es establecer las condiciones para atraer más inversión extranjera directa, así como realizar ajustes fiscales o diseñar impuestos que no afecten a la población en bajas condiciones socioeconómicas.
«Yo sugeriría poner un impuesto predial, un impuesto a los bienes e inmuebles, pensando en un mínimo imponible del valor de una vivienda de interés social, poner un piso para establecer qué gente no pagaría. Es un impuesto que yo definitivamente pondría. El Salvador es el único que no lo tiene en América Latina. Este impuesto podría dar un punto del PIB [Producto Interno Bruto], unos $300 millones. O se podría recortar exenciones de impuestos para no tener que subir impuestos», acotó.
Cabe resaltar que la administración de Bukele ha tomado como una de sus apuestas centrales para impulsar la economía la atracción de inversiones tecnológicas. En ese sentido, ha impulsado normativas como la Ley de Fomento a la Innovación y Manufactura Tecnológica, la cual brinda una exención de impuestos a las compañías que desarrollen software o hardware.
Ese tipo de iniciativas, así como la adopción de bitcóin que ya ha atraído cientos de compañías, podrían elevar el PIB de la nación en los próximos años, de acuerdo a consideraciones de la empresaria de Wall Street y CEO de ARK Invest, Cathie Wood.
«Aprovechando bitcóin e inteligencia artificial, el presidente Bukele podría multiplicar por 10 el PIB de El Salvador durante su próximo mandato de cinco años», aseguró Wood.







