Desde las dos de la madrugada, la Central de Abasto, ubicada sobre la avenida Rosario Sur, a un costado de la Plaza Soyapango, abrió sus puertas para conectar directamente a productores e importadores con los comerciantes.
Ahora, mayoristas, vendedores, comercios, tiendas y restaurantes cuentan con un espacio dedicado a la venta de productos frescos y con precios accesibles, lo que vuelve más competitivos los precios en el mercado nacional.

«La Central de Abastos conectará directamente a productores e importadores con los comerciantes, permitiendo que los salvadoreños accedan a alimentos de mejor calidad y a mejor precio; sin afectar las ganancias de los mayoristas, comerciantes, vendedores y restaurantes», anunciaba ayer el presidente de la república, Nayib Bukele.
En este espacio se pueden adquirir granos básicos, lácteos, mariscos, huevos y carnes, los cuales en un 75 % son de productores locales y un 25 % corresponden a importaciones.
De acá se abastecen los 50 agromercados ubicados en diversos puntos a escala nacional. Lo que se busca es aliviar la economía de las familias salvadoreñas, lo cual ya ha arrojado resultados positivos al posicionar a El Salvador con los precios de los alimentos más bajos de Centroamérica.

«Estamos hablando que nosotros nos encontramos muy por debajo a los niveles de precios que se están experimentando en la región centroamericana», dijo recientemente el presidente de la Defensoría del Consumidor, Ricardo Salazar.
Lo anterior, sumado a una nueva baja en los precios de los productos que se comercializan en los agromercados, permite adquirir a $0.70 la libra de frijoles y a $0.25 la de arroz, mientras que la libra de papa pequeña es a $0.20 y grande $0.35; cuatro zucchinis medianos por $0.90; cinco güisquiles por $0.90, 20 tomates grandes por un dólar, entre otros productos accesibles.







