Dos años han pasado desde que el gobierno del presidente Nayib Bukele implementó, dentro de sus estrategias contra pandillas, cercar municipios para acorralar y extraer al remanente de estructuras delictivas. Este modelo de seguridad fue incluido en la quinta fase del Plan Control Territorial.
Fue en octubre del 2022 cuando se instaló el primer cerco de seguridad en Comasagua. La decisión de cercar fue posterior a que un grupo terrorista asesinara a un cuidador de una finca quien era víctima de extorsión.
En el primer cerco participaron más de 2,000 soldados juntos a agentes de la Policía Nacional Civil. La clicla Witmer Locos Salvatruchos, del programa Libertad de la MS13 fue desarticulada, más de 155 pandilleros fueron detenidos, entre ellos, los responsables del homicidio reportado.
El cerco en Comasagua fue la prueba de efectividad para que el gobierno continuara implementando la medida en otras zonas del país. «Vamos a lanzar la Fase 5, pero un poco modificada. Tiene dos elementos, uno es la extracción y el otro es, base a lo que se ha aprendido durante el régimen, cercar grandes áreas mientras se hace la extracción de pandilleros», dijo el presidente Bukele cuando se lanzó la fase del PCT en noviembre del 2022.
Desde entonces se han implementado cercos paulatinamente en diversas zonas de El Salvador. A la fecha, Apopa, Soyapango, las comunidades Tutunichapa I y La Granjita en San Salvador, y Nueva Concepción, Potonico, San Isidro Labrador, San José Cancasque y San Antonio Los Ranchos, en Chalatenango fueron cercados para frenar la delincuencia.
El último cerco militar se estableció en mayo pasado en varias colonias del distrito de Apopa, San Salvador Oeste. Luego que las autoridades recibieran varias denuncias del accionar de pandillas, el presidente Bukele ordenó cercar las colonias Tikal 1, 2 y 3, Valle del Sol y La Chintuc. Más de 2,000 soldados y 1,000 policías fueron desplegados.
Patrullajes, controles vehiculares y verificación de personas son algunas de las acciones que efectúan las fuerzas de seguridad en estos cercos. La presencia de policías y soldados, además de capturar a remanente de pandillas e incautarles armas, drogas y otros ilícitos, lo que ha permitido frenar su accionar, ha generado seguridad y tranquilidad a la población para continuar con sus labores diarias.
«Uno se siente más seguro de poder transitar y poder entrar a las colonias. Se agradece a las autoridades por implementar métodos de seguridad fuertes, realmente es tranquilo entrar sin temor a las colonias», «Esta medida ha sido buena para nosotros porque ya no nos vienen a molestar los muchachos, a pedirnos dinero, ahora también familiares pueden venir a visitarnos», son algunas de las expresiones de la población beneficiada con esta medida.
El Gabinete de Seguridad ha reiterado que pondrán fin a la guerra contra las pandillas hasta que el último marero, esté en la cárcel.







