Los 21 jóvenes que son parte de Gastro-Lab La Libertad participaron recientemente en la experiencia gastronómica: Euforia de la Baja, liderada por el chef Oskar Celedón, de México, junto a otros chefs del Movimiento K’óben.
La actividad gastronómica se realizó este fin de semana en el muelle turístico del puerto de La Libertad, gracias a los encargados del Mole Fest Internacional 2025, una iniciativa que promueve la hermandad culinaria entre países latinoamericanos, resaltando la memoria, identidad y riqueza de los pueblos a través de la gastronomía.

En el encuentro, contó con la participación de la ministra de Turismo, Morena Valdez, la directora ejecutiva de Corporación Salvadoreña De Turismo (Corsatur), Alejandra Durán, personalidades del sector turístico y diplomacia acreditada en el país.
«Nunca van a olvidar esta experiencia. Aquí estamos cambiando vidas, a través del programa GastroLab. Los jóvenes de los destinos turísticos están aprendiendo a ser auxiliares de chef y generalmente son salvadoreños que han estado en peligro de violencia o que vienen de familias desintegradas», explicó la funcionaria.
Asimismo, agradeció al Movimiento K’óben, integrado por varios Chefs, no solo de El Salvador y otros países, quienes han venido a compartir una experiencia a estos chicos para hacer una fusión de gastronomía mesoamericana.
Por su parte, la titular de Corsatur detalló que dentro de los destinos turísticos se ha impulsado la gastronomía salvadoreña, pero que además conecte la cultura.
Anadió que el Mole Fest Internacional 2025 fue el resultado del posicionamiento del país y el respaldo de chefs de la región.
Katerin Pocasangre, estudiante del programa GastroLab La Libertad, destacó la importancia de esta experiencia con chefs de la región. «Es un honor y orgullo poder participar en esta experiencia que ha sido un reto increíble porque hemos convivido con diferentes culturas», dijo la estudiante.
GastroLab forma parte del componente de fortalecimiento del recurso humano dentro de la estrategia Surf City, que impulsa el desarrollo integral de las zonas turísticas con infraestructura pública, atracción de inversión privada y crecimiento del tejido social productivo. La experiencia permitió a los beneficiarios compartir cocina y técnicas con chefs de distintos países de la región.







