Cuando se sufre, las victorias se disfrutan más. Eso fue lo que vivieron Marcelo Arévalo y Mate Pavic este jueves en el partido de semifinales del Miami Open, Masters 1000 que el tenista salvadoreño siempre ha soñado con ganar.
A Chelo siempre se le ha negado este torneo, en el cual siempre cuenta con un apoyo mayor de sus compatriotas porque es la ciudad estadounidense donde vive. Sin embargo, está a un partido de poder coronar uno de sus sueños.
Arévalo y Pavic no tuvieron su mejor partido en las semifinales de este torneo Masters 1000 ante el británico Michael Venus y el croata Nikola Metic, puesto que en el primer set fueron ampliamente superados por los europeos con un 2-6.
El segundo rollo fue más parejo, el centroamericano y el balcánico hicieron los ajustes necesarios en el camino para empezar a elevar el nivel de competencia, pero Venus y Metic continuaban como lo hicieron desde el inicio.
El segundo set se tuvo que definir en el tiebreak tras llegar a estar 6-6. Fue ahí que hubo un punto y aparte para los mejores doblistas del mundo en la actualidad, al imponerse 7-6(4) y obligar a definir el partido en un tercero y definitivo set.
Tal y como fue la dinámica del partido desde el primer saque, llegaron a estar 5-5 en las papeletas, pero hubo un nuevo impulso de Arévalo y Pavic que les dio para llevarse el super tiebreak con pizarra de 5-10 y el partido que los catapulta hasta la final, dob de se enfrentarán a los británicos Julian Cash y Lloyd Glasspool, que eliminaron al también británico Henry Patten y al finlandés Harri Heliövaara, quienes llegaron como la siembra dos del torneo de Miami.
La final está pactada para este sábado en un horario por confirmar.







