En una mezcla de emociones, Chelsea logró el pase a la semifinal del Mundial de Clubes, al vencer 1-2 al Palmeiras y con ello citarse con el Fluminense en dicha instancia, el próximo martes, a la 1:00 p.m.
El Lincoln Financial Field de Filadelfia fue sede de una fiesta futbolera, mientras al fondo se veían los fuegos artificiales por la celebración por el día de la independencia de los Estados Unidos. Los brasileños fueron mayoría en este escenario y quienes pusieron el ambiente en las gradas.
«El Verdão» resintió mucho las bajas en defensa en la primera parte. El equipo de Sao Paulo no arriesgó mucho adelante y cedió la pelota a los Blues, quienes mantuvieron orden defensivo e impulso ofensivo por las bandas.
Bajo esas líneas, la primera anotación tardó 16 minutos, con el desequilibrio de Cole Palmer para vencer la zona baja de los brasileños.
El internacional inglés recibió entre líneas y, con un control orientado, se zafó de un rival. Después recortó a un segundo defensa de Palmeiras antes de mandar la pelota al fondo de la portería con un disparo pegado al palo.
Triteza entre los seguidores brasileños, algunos ya con algunas lagrimas en sus rostros a partir de este momento. Sufrieron mucho hasta el cierre de la primera parte. Los ingleses dominaban y estaban más cerca del segundo.
Pero algo pasó en el descanso que los brasileños salieron con otra actitud al segundo tiempo, destruyendo el plan defensivo de los Blue, a quienes el joven Estevao, refuerzo confirmado del Chelsea para la próxima temporada, se inventó una definición al ganar una pelota que convirtió con un tiro potente, de derecha (52′).
El trámite del partido cambió. Palmeiras, más animado, exigió a los ingleses. Pero una acción desafortunada, con un centro de Gustos, se desvió en un defensa y desubicó al portero Weverton, quien generó el gol en contra (83′), que sentenció el triunfo y clasificación del Chelsea.







