«No recuerdo, en los últimos tres, cuatro, cinco años, un partido más importante que este en la Premier League», afirmó Michael Owen, el antiguo artillero del Liverpool, al micrófono de la liga inglesa.
Si el City pierde, «se ha acabado», reconoció este viernes Pep Guardiola. «Pero con los otros dos resultados (…) aún quedaría mucho por jugar», añadió el técnico Citizen.
El desplazamiento de los londinenses al norte no podía llegar en un momento más caliente, a seis jornadas del final del campeonato y con una diferencia de puntos que se ha estrechado de forma brusca.
El Arsenal tuvo el sábado pasado la oportunidad de dejar al City a doce puntos, en caso de victoria contra el Bournemouth.
Pero fueron las Cherries de Antoni Iraola los que se impusieron en el Emirates, antes de que los Citizens barrieran al Chelsea (3-0) el domingo con un excelente Rayan Cherki.
En un fin de semana, «todo ha cambiado psicológicamente», resumió el exdefensa de los Citizens, Micah Richards, en Sky Sports.

De doce punto a seis
Los seis puntos de ventaja del Arsenal penden ahora de un hilo. De hecho, el perseguidor alcanzará a los Gunners si gana el duelo del domingo y el partido aplazado que tiene en la recámara, contra el Crystal Palace en una fecha aún por determinar.
Y es que el viento primaveral parece empujar al City hacia la cumbre, en un periodo en el que su rival se desinfla a pasos agigantados.
El Arsenal solo ha ganado uno de sus últimos cinco partidos (1-0 contra el Sporting en la ida de cuartos de final de la Liga de Campeones), frente a tres derrotas en el plano doméstico (Copa de la Liga, Copa de Inglaterra y liga) y un empate, contra los portugueses (0-0) el miércoles en Londres.
«Nos hemos ganado el derecho de estar en esta posición y a competir para ganar contra, posiblemente, el mejor equipo y el mejor entrenador que esta liga haya visto jamás», destacó este viernes el entrenador Gunner Mikel Arteta.
¿Quién me ha robado el mes de abril?
Históricamente, en la Premier League, el mes de abril es el peor para Arteta (42,3 % de victorias), y el mejor para su competidor Pep Guardiola (79,8 %).
La cantinela que describe al Arsenal como un equipo incapaz de soportar la presión al final de la temporada se hace cada vez más ensordecedora.
Y su juego, que se ha vuelto más espeso, acentúa las críticas.
«No importa lo que piense la gente. Lo único que cuenta es lo que piensa este grupo, lo que piensa el entrenador, y hemos vuelto a semifinales (de la Liga de Campeones)», zanjó el mediocentro defensivo Declan Rice tras la clasificación sin brillo frente al Sporting.







