En el marco del cierre del Postgrado en Ética, Integridad y Lucha contra la Corrupción, la Comisión Nacional de Activos Digitales (CNAD) desarrolló una jornada académica de alto nivel orientada a fortalecer las capacidades técnicas de profesionales del sector público en materia de activos digitales y regulación financiera. La actividad se llevó a cabo en coordinación con el Tribunal de Ética Gubernamental (TEG), entidad que lidera este programa formativo dirigido a promover prácticas transparentes, eficientes y alineadas con una gestión pública íntegra.
Durante la actividad, miembros del Consejo Directivo de la CNAD fueron invitados especiales para impartir ponencias y talleres especializados dirigidos a los participantes del programa académico. Las sesiones de la mañana estuvieron a cargo de los directores César Alejandro Córdova Figueroa y Carlos David Aguilar Cerna, quienes ofrecieron una visión integral del ecosistema de activos digitales en El Salvador, así como del rol regulador que desempeña la institución para garantizar un entorno seguro y confiable.

«Los asistentes recibieron ponencias que abordaron procesos de autorización de Proveedores de Servicios de Activos Digitales (PSAD), modelos de supervisión, análisis de riesgos tecnológicos, gobernanza, transparencia y el marco normativo que respalda este sector», indicó la CNAD. Estas temáticas respondieron a la necesidad de fortalecer la comprensión de los participantes sobre los desafíos y responsabilidades que implica la regulación de un mercado emergente con creciente influencia en la economía global.
Además de las presentaciones magistrales, se desarrollaron dinámicas formativas destinadas a reforzar la comprensión de los marcos regulatorios y técnicos. Estas actividades buscaron fomentar el análisis crítico y fortalecer las capacidades para la toma de decisiones éticas en entornos tecnológicos que evolucionan rápidamente. Según la institución, este enfoque pedagógico permitió consolidar conocimientos clave sobre integridad pública y gestión responsable dentro del ámbito de los activos digitales.

Durante la tarde, la formación continuó con un taller especializado impartido por Sebastián Cordero, director de Tecnología de la CNAD. Su intervención profundizó en aspectos operativos, buenas prácticas técnicas y lineamientos para interpretar correctamente la infraestructura tecnológica que sostiene los activos digitales. «El taller enfatizó su aplicación en contextos institucionales y de cumplimiento, áreas cruciales para asegurar la correcta adopción de estos sistemas en el sector público», detalló la entidad.
Este acompañamiento técnico se da en un contexto en el que El Salvador se ha consolidado como referente global en regulación de activos digitales. Actualmente, la CNAD supervisa la mayor cantidad de activos bajo regulación en el mundo dentro de esta categoría, con un volumen estimado entre los $150,000 millones y $250,000 millones provenientes de empresas que han recibido aprobación para el lanzamiento de productos tokenizados.
La posición pionera del país, sumada al reconocimiento de organismos como el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), ha convertido a la CNAD en un punto de consulta para compañías y gobiernos interesados en desarrollar marcos regulatorios robustos. «El país se ha convertido en un referente, especialmente para naciones donde existe actividad cripto, pero aún no cuentan con leyes claras para regular este sector», señaló la institución.
En esa línea, la CNAD ha fortalecido sus alianzas internacionales. En mayo de 2024, suscribió un memorando de entendimiento con la Autoridad de Servicios Financieros de Astaná (AFSA) de Kazajistán para promover el intercambio de información sobre mercados de activos digitales. Posteriormente, firmó un acuerdo de cooperación con Argentina, y este año formalizó un memorando con la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero (Seprelad) de Paraguay para robustecer los procesos de supervisión y regulación.
«Con estas acciones, la CNAD reafirma su compromiso con la formación y el fortalecimiento profesional en materia de activos digitales, promoviendo estándares de integridad, transparencia y rigor técnico que contribuyen a instituciones más preparadas y alineadas con las mejores prácticas internacionales», concluyó la entidad.







