El choque verbal «subido de tono» y un supuesto jalón de cabello a una de sus pupilas en el premundial femenino sub-17 en Trinidad y Tobago también arrastró castigo económico para el técnico de selecciones femeninas, Éric Acuña, quien, además, deberá seguir fuera de las Azules por lo menos dos meses más.
La información revelada inicialmente en el programa Súper Fútbol, que se transmite a través de YouTube, fue confirmada por el técnico Acuña, quien afirmó que presentará este viernes la respectiva apelación, ya que no coincide el tiempo de suspensión y también requiere aclaración de por qué le han impuesto $1,000 de multa.
Según el estratega de selecciones femeniles, él fue separado de su cargo desde el pasado 2 de abril, pero la notificación le llegó por escrito hasta el 24 del mismo mes por lo que su sanción de tres meses (con efecto retroactivo) acabaría el 24 de julio, algo que no cuadra en sus cuentas.
«Son tres meses, pero hay un error. A mí se me suspendió el 2 de abril, el 24 me lo pasaron por escrito. A mí me suspendieron directamente después del juego ante Trinidad y Tobago, hay un error y eso lo vamos a apelar. Y segundo, ¿de dónde se sacaron los mil dólares», afirmó Acuña.
El reclamo del míster tiene, incluso, argumentos públicos, ya que el 3 de abril pasado la Fesfut anunció oficialmente la separación de Acuña.
«Esta decisión ha sido tomada como medida de precaución y en cumplimiento de las políticas de salvaguarda de la FIFA» expuso el ente rector del fútbol en esa ocasión.
Miguel Amaya, el abogado que representó a la familia de la jugadora Makenna Zukeran, la principal involucrada en el conflicto, confirmó que efectivamente ya fue notificado de la resolución.







