Mejorar las condiciones en que se desarrollan las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) es el objetivo que conllevan dos dictámenes aprobados ayer por la comisión de hacienda y especial del presupuesto de la Asamblea, para que se negocien contratos de garantía que permitirán el financiamiento de proyectos que benefician al sector.
Con dichos dictámenes se completará el proceso de contratación de dos préstamos entre el Banco de Desarrollo de El Salvador (Bandesal) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que suman $190 millones.
«Se trata de un impulso a la economía, no solo a través de la fuerte apuesta a infraestructura, sino a través de las instituciones financieras. En este caso, mediante la otorgación de créditos que van destinados a las mipymes», indicó a los diputados de
la comisión, Marlon Hernández, director general de Inversión y Crédito Público del Ministerio de Hacienda.
El primer empréstito es por $60 millones y será destinado al programa de financiamiento de eficiencia energética y energías renovables,
que tiene como propósito contribuir con el ahorro energético y la reducción de gases de efecto invernadero de las mipymes, entre otros.
Para ello, se otorgarán créditos a los negocios del sector que quieran invertir en calderas de alta eficiencia, motores y bombas eléctricas, sistemas solares térmicos o en sistemas para la generación de energía fotovoltaica.
«Lo que se busca es apoyar todo el tema de sostenibilidad energética; en ese sentido, va destinado a las mipymes, que, además de invertir en maquinaria, necesaria también buscan contribuir a que no se deteriore el medioambiente», dijo Hernández.
Los otros $130 millones serán para financiar el programa de apoyo a la transformación tecnológica y digital de las mipymes, apoyando a los negocios con la compra de equipos, maquinaria y programas informáticos; o que necesitan dar mantenimiento a sus equipos o maquinarias; o capacitar a su personal en transformación tecnológica y digital.
El proceso para adquirir ambos créditos inició el 12 de febrero pasado, cuando la Asamblea Legislativa autorizó la entrega de garantías soberanas, y continuó en abril con la suscripción de los contratos de préstamos entre Bandesal y el BID, y los diputados consideraron procedente que el pleno autorice la ratificación de estos.







