Las palabras proceso y esperanza han quedado obsoletas como el fútbol de la Selección de El Salvador, sobre todo en la mente de la hinchada que debió tragarse otra noche amarga el jueves y hacer pucheros justificados al atestiguar un empate más de la Azul. Está vez ante un Puerto Rico que dibujó con «palitos» las carencias de los pupilos de David Dóniga que armó un «puzle» con pie, pero sin cabeza.
La imagen de frustración que se reflejó en cada acción vivida por los seleccionados e incluso del míster ibérico, sobre el césped del Cuscatlán, también está sustentada en números. La Azul lleva 23 partidos sin ganar y 21 de ellos se han registrado bajo la administración del Comité de Regularización de la Fesfut que preside Humberto Sáenz Marinero.
Sáenz Marinero y los integrantes del actual Comité de la Fesfut fueron nombrados por FIFA en agosto de 2022, luego que el directorio concluyera su cargo a final de julio entre polémicas y bajo investigación fiscal por los supuestos delitos de administración fraudulenta y lavado de dinero y activos.
Para entonces la Selecta llevaba dos jornadas sin ver el triunfo. Le había ganado por último vez a Granada 3-1 el 4 de junio de 2022, y luego había empatado 2-2 ante el mismo rival y 1-1 ante Estados Unidos en el mismo mes.
Es a partir del 1-4 ante Perú el 27 de noviembre de 2022 que comienzan las cuentas de Sáenz Marinero y los integrantes del Comité de Regularización de la Fesfut, y a la fecha ya suman 21 partidos sin ver una victoria: 11 derrotas y 10 empates para ser exactos.
Bajo ese mandato también han desfilado tres técnicos y todos con idénticos resultados: Hugo Pérez, Rubén De la Barrera y ahora Dóniga que ha terminado de sembrar en un mar de dudas.

Algunas de las derrotas a subrayar las constituyen el 6-0 que les impuso Japón, la caída 1-0 por primera vez en la historia ante Nicaragua y el empate firmado ante Bonaire una isla del Caribe muy poca conocida en fútbol.







