Andrew Hohns, reconocido inversor y fundador de Newmarket Capital, presentó recientemente en el evento «Bitcoin for America» los «bonos Bitcoin», un mecanismo que mezcla la emisión tradicional de bonos del Tesoro con la adquisición de la moneda digital más valiosa del mundo.
El plan de Hohns se centra en un ambicioso objetivo: reducir los costos de la deuda federal, que alcanzó los $9.3 billones, mientras se construye una reserva estratégica de bitcóin para el gobierno. Esto se realiza en el contexto de la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que mandó a crear un tesoro público con ese activo digital.
Según explicó Hohns, su propuesta contempla la emisión de $2 billones en bonos, de los cuales el 10 % se utilizaría para comprar bitcóin, mientras que el 90 % se destinaría a otras compras gubernamentales. Estos bonos tendrían un interés significativamente menor, apenas un 1 %, en comparación con la tasa del 4.5 % actual para los bonos a 10 años. Este ahorro en intereses podría traducirse en un ahorro de $554,000 millones para el gobierno federal en un plazo de 10 años.
El componente más interesante del plan es que, al final del periodo de los bonos, los inversionistas recibirán no solo el 4.5 % de interés anual que les corresponde, sino también una parte de las ganancias generadas por el valor creciente de bitcóin. En este caso, tanto el gobierno como los inversores dividirían a partes iguales el rendimiento de la moneda digital.
«Este plan no solo reduciría los costos de la deuda, sino que permitiría a las familias americanas tener una nueva herramienta de ahorro», afirmó Hohns. Su propuesta incluye la exención de impuestos sobre las ganancias de capital y los intereses generados por estos bonos para los ciudadanos estadounidenses, lo que incrementaría su atractivo entre las familias que buscan proteger su patrimonio frente a la inflación.
El potencial de esta estrategia es considerable. Con una inversión promedio de $2,900 por familia en estos bonos, y dependiendo del rendimiento de bitcóin, las ganancias para las familias podrían alcanzar un 17 % anual en el escenario más optimista, según los cálculos presentados por Hohns. A nivel gubernamental, la acumulación de la divisa digital podría superar los $1.7 billones en 10 años, lo que supondría una valiosa herramienta para reducir la deuda federal a largo plazo.
Hohns también subrayó el atractivo de los bonos bitcoin para inversores institucionales y extranjeros, que podrían utilizar estos instrumentos como garantía en diversos acuerdos financieros.
«Este es un plan que puede beneficiar a todos», concluyó Hohns, enfatizando que los bonos Bitcoin representan una oportunidad única para reducir los costos del gobierno, aumentar el ahorro de las familias y fortalecer la posición de EE.UU. en el mercado financiero global.
La propuesta está ahora en manos del Congreso y el Tesoro, pero sin duda abre la puerta a una nueva forma de vincular las finanzas tradicionales con el emergente mundo de las monedas digitales.







