El repunte de homicidios entre el viernes y sábado pasado provocado por parte de grupos delincuenciales buscaba «ensuciar la buena imagen del país en el exterior e impedir que venga la inversión» a El Salvador, afirmó ayer Francisco Villatoro, diputado del grupo parlamentario Nuevas Ideas.
Para el legislador cian, «no es casualidad» que los crímenes fueran perpetrados en el contexto de la visita que un grupo de empresarios millonarios internacionales hizo al país, con la finalidad de generar oportunidades económicas para los salvadoreños.
Asimismo, el diputado explicó —en la entrevista Club 92.5— que las autoridades de seguridad trabajan para capturar y procesar a los autores materiales e intelectuales que provocaron el alza de homicidios.
En los gobiernos anteriores, según investigaciones fiscales, hubo acercamientos entre dirigentes o miembros partidarios con las pandillas.
Por ejemplo, el año pasado la Fiscalía solicitó el desafuero del diputado de ARENA en el Parlamento Centroamericano (Parlacen) Norman Quijano, por haberse reunido con las pandillas para ofrecerles beneficios económicos a cambio de recibir apoyo electoral para ganar la presidencia de la república en 2014.
La administración del presidente Mauricio Funes inició en marzo de 2012 una tregua con las pandillas que —según las investigaciones fiscales— provocó la reducción y la cancelación de la operatividad policial y militar en las comunidades de alta incidencia criminal.
Además, en 2014 el entonces ministro de Seguridad, Benito Lara, y el ministro de Gobernación, Arístides Valencia, ofrecieron beneficios económicos a las pandillas a cambio de que apoyaran la candidatura presidencial de Salvador Sánchez Cerén, quien resultó ganador en los comicios.







