Por más de 40 delitos de crimen organizado, 32 pandilleros de la agrupación Peatonales de la Mara Salvatrucha, arraigada en la estructura general Centrales, fueron condenados a penas de hasta 297 años de prisión por los hechos consumados en San Salvador.
El delito de agrupaciones ilícitas fue probado para todos, ya que la Fiscalía General de la República los acusó también por extorsión agravada, limitación ilegal a la libertad de circulación, proposición y conspiración en homicidio agravado.
Para lograr las condenas, un equipo de fiscales presentó al Tribunal Quinto contra el Crimen Organizado la declaración de víctimas con régimen de protección, entre los que hubo comerciantes, empresarios y motoristas de rutas de buses que ingresan al centro de San Salvador, propietarios de reconocidos hostales y moteles de la capital, dueños de almacenes que funcionan en el Centro Histórico y dueños de otros negocios.
En el juicio quedó acreditado que los terroristas extorsionaron a vendedores ambulantes que realizaban su actividad comercial en la Calle Arce, Calle Rubén Darío, mercado Sagrado Corazón y otras arterias capitalinas.
La mayor condena fue para Barney Concepción Villegas, a quien el tribunal le impuso 297 años de cárcel por 13 casos de extorsión agravada, cuatro casos de proposición y conspiración en el delito de extorsión agravada, conspiración en el delito de homicidio agravado y agrupaciones ilícitas.
Al corredor de la estructura Peatonales Locos Salvatruchos, Saúl Antonio de León García, alias Humilde, le fueron impuestos 196 años de cárcel por cuatro casos de extorsión agravada, un caso de limitación ilegal a la libertad de circulación, cuatro conspiraciones en el delito de extorsión agravada, dos proposiciones y conspiraciones en el delito de homicidio agravado y agrupaciones ilícitas.
El juicio también fue para José Elenilson Méndez, alias Smaylin o Burrito de Silent Danger un palabrero a quien la Fiscalía le probó por tres casos de extorsión agravadas, una proposición y conspiración en el delito de homicidio agravado y agrupaciones ilícitas, sumando en total 77 años de prisión.
Mientras que, Bayron Alexander Cevallos Ávila, recibió 44 años de cárcel por dos casos de proposición y conspiración en el delito de homicidio agravado, una proposición y conspiración en el delito de extorsión agravada, una limitación ilegal a la libertad de circulación y agrupaciones ilícitas.
Fueron más de 50 testigos los que declararon, entre víctimas con régimen de protección, peritos y agentes de la Policía Nacional que indagaron a la estructura vigilando y dando seguimiento para identificar a cada uno de los pandilleros.
Los testigos llegaron a confirmar las extorsiones que fueron exigidas por los mareros y que los amenazaron con asesinarlos y atentar en contra de sus vidas.
«Estas investigaciones que iniciaron en el 2020, fueron presentadas por la Fiscalía durante el juicio, y demostraron que estos pandilleros tenían controlados los mercados del centro histórico y sus alrededores», publicó la Fiscalía.







