El Tribunal Segundo contra el Crimen Organizado de Soyapango condenó en audiencia única abierta a 66 integrantes de la estructura Saicos Locos Salvatruchos que estuvieron delinquían en diferentes sectores del departamento de Cuscatlán.
Los terroristas de esta célula criminal fueron detenidos por las fuerzas de seguridad en el marco del régimen de excepción que la Asamblea Legislativa aprobó en marzo de 2022.
Fueron enjuiciados por una serie de hechos de crimen organizado como agrupaciones ilícitas, desaparición de personas, homicidio y extorsión, según la acusación presentada por la Fiscalía General de la República.
Los representantes del ministerio público acreditaron al tribunal que los pandilleros consumaron la mayor cantidad de ilícitos en los distritos de San Rafael Cedros, El Carmen y en El Rosario.
Entre los sentenciados está el cabecilla Carlos Javier Vásquez Amaya, quien por tener el rango de corredor de clica [mando operativo], fue condenado a 60 años de prisión.
A 28 homeboys, les impusieron 40 años; seis chequeos recibieron 30; a 29 paros el juez los sentenció a 25 años, mientras que dos colaboradores pasarán presos durante 20 años.
Los detuvieron mediante las incursiones que soldados y policías realizaron en esos distritos durante el 2023.
Antes de enfrentar este proceso penal, los pandilleros habían sido detenidos, pero con el antiguo sistema judicial siempre quedaban en libertad por tecnicismos.
Pero con la implementación del régimen de excepción que otorgó nuevas herramientas legales, los jueces resolvieron que siguieran presos hasta que llegaran a la última audiencia y se definiera su situación jurídica.
Al principio fueron acusados en varios expedientes, pero con la reforma la Ley contra el Crimen Organizado, fueron agrupados en una sola causa para que los enjuiciaran como una estructura.
Para emitir el fallo, el tribunal dispuso de prueba pericial, testimonial y documental que vincularon a los imputados como miembros activos de la Mara Salvatrucha.







