El Consejo Superior del Trabajo (CST) iniciará una nueva etapa de diálogo tripartito en El Salvador con el objetivo de dinamizar la economía y fortalecer tanto a la clase trabajadora como al sector productivo. Jorge Arriaza, vicepresidente del consejo en representación del sector empleador y presidente de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), y Marta Campos, vicepresidenta por el sector trabajador y dirigente sindical del ámbito educativo, confirmaron que en la primera sesión se definirán las líneas de trabajo en conjunto con el Gobierno.
Ambos coincidieron en que el proceso de conformación del CST se desarrolló con transparencia y amplia participación. Arriaza explicó que, en el caso del sector privado, participaron 30 organizaciones que emitieron su voto de manera directa y secreta. «El voto fue a través de sobres cerrados que se abrieron frente a todos los delegados, lo que garantizó que la elección fuera limpia y respetara la voluntad de las organizaciones», señaló.

Campos, por su parte, destacó que el consejo «es un ente tripartito, constituido por los sectores empleador, laboral y el Gobierno», y subrayó que la convocatoria fue amplia y legítima: «Se incluyó únicamente a organizaciones activas y acreditadas, lo que da validez a esta nueva directiva».
El proceso estuvo enmarcado en la reciente reforma impulsada por el presidente Nayib Bukele, que modificó el Reglamento del Consejo Superior del Trabajo para eliminar la mención expresa de ocho organizaciones empresariales como electoras de los miembros del sector empleador, y establecer que la elección recaiga en «organizaciones de empleadores legalmente inscritas en el Registro de Asociaciones y Fundaciones sin Fines de Lucro del Ministerio de Gobernación». Según Arriaza, esta reforma «modernizó la elección y dio mayor validez a la representatividad de cada sector».
Ambos vicepresidentes resaltaron además el papel del Gobierno en la reactivación del CST. «El ministro de Trabajo ha sido fundamental para este proceso, brindando apertura y respeto a cada sector para que definiera sus posturas. Ese acompañamiento es esencial para garantizar que el consejo cumpla su función», dijo Arriaza. En el mismo sentido, Campos agregó: «El Gobierno, a través del ministro Rolando Castro, ha hecho posible que logremos instalar nuevamente el Consejo Superior del Trabajo, ahora con mayor representatividad y respaldo».
De cara a su instalación, el 27 de agosto, los vicepresidentes adelantaron que se preparan agendas de trabajo que pondrán en discusión temas como las reformas a leyes laborales, la actualización de normativas vinculadas al salario mínimo y el abordaje del sector informal de la economía. «Lo que se pretende es un diálogo abierto y sincero, que permita incidir en políticas públicas para generar empleo digno, con salarios justos y estabilidad, al tiempo que acompañamos el desarrollo económico del país», manifestó Campos.

Arriaza coincidió en que el principal reto es mantener un diálogo constante entre los tres sectores. «No se puede desarrollar una sociedad si no hay comunicación y propuestas. Este consejo es una gran oportunidad para conversar y generar acuerdos que beneficien a los trabajadores y que, al mismo tiempo, contribuyan al crecimiento económico. Una economía que crece significa más empleo y oportunidades para los jóvenes que están terminando sus carreras», puntualizó.
Los representantes subrayaron que las propuestas que se definan en el seno del consejo serán presentadas al presidente Nayib Bukele, con el fin de que puedan transformarse en políticas públicas o en reformas a la legislación laboral y económica del país. «Al final, el objetivo es construir propuestas comunes que beneficien al país y generen más empleo, con un ambiente de diálogo que ya ha comenzado a rendir frutos incluso antes de la instalación formal del consejo», concluyó Arriaza.







