De acuerdo con Park Sang Woo, ministro de Tierra, Infraestructura y Transporte de la República de Corea, se requiere la inversión de $10,000 millones para enfrentar las necesidades de infraestructura en diferentes partes del mundo.
Las compañías constructoras coreanas han reportado ingresos de más de mil millones de dólares en sus diferentes proyectos, algo que antes solo había ocurrido en el sector automotriz.
En estos momentos, de hecho, dos empresas constructoras coreanas trabajan en el viaducto Francisco Morazán, una como contratista y la otra como supervisora de las obras, mostrando cómo se han internacionalizado.
En Seúl se llevó a cabo la Conferencia sobre Cooperación Global en Infraestructura (GICC, por sus siglas en inglés) para identificar necesidades en diferentes puntos del planeta que se convierten en oportunidades para empresas coreanas. Además, se habló de líneas de financiamiento otorgadas por el Eximbank, también coreano.
Bajo el lema «Equipo Corea contigo», el Gobierno surcoreano busca dar acompañamiento a proyectos en 23 países que benefician a millones de personas. Park dice que el objetivo es aumentar esa cooperación a más naciones.
Entre los ponentes de la sesión inaugural estuvo el ministro de Obras Públicas de Panamá, José Luis Andrade, quien habló de los trabajos de empresas coreanas en la construcción del metro y de obras complementarias, como el cuarto puente sobre el canal.
El representante del Eximbank, el banco para las importaciones y exportaciones de la República de Corea, asegura que hay una demanda creciente de infraestructura impulsada por el cambio climático y la ampliación de la cadena de suministros.







