Durante la entrevista que el criminólogo experto en seguridad, Ricardo Sosa, brindó a Diario El Salvador, manifestó que desde hace más de 200 años que se fundó la República, esta es la primera vez que los salvadoreños pueden realizar las votaciones en completa seguridad, y resaltó las estrategias que el presidente de la república, Nayib Bukele, ha implementado para lograrlo.

«La clave es una decisión y una voluntad política del señor presidente Nayib Bukele, de establecer y de recuperar el territorio y liberarlo del yugo que las pandillas ejercían sobre la población salvadoreña, pero principalmente la más marginada, la más excluida, la más pobre y que vivía en zona de riesgo, comunidades enteras que se encontraban bajo el mandato sencillo y practico de ver, oír y callar, ese era la ley en los territorios. Las administraciones anteriores les cedieron a las pandillas aproximadamente el 85% por cierto, el territorio nacional estaba bajo la influencia de los grupos criminales», expresó.
De igual manera, destacó que uno de los principales pilares que ha tenido la administración actual está enfocada en la salud mental de los salvadoreños, ya que a través de los diversos planes de seguridad los habitantes pueden disfrutar del sano esparcimiento sin importar la hora, algo que «estaba prohibido y vetado».

«Era impensable observar a la familia salvadoreña hasta altas horas de las noches en los lugares donde se puede disfrutar de sana convivencia», indicó.
El criminólogo también recalcó la seguridad que este día se realiza en los centros de votación, donde los electores pueden llegar sin ningún temor a ejercer uno de sus derechos constitucionales.
«Por primera vez en el presente siglo las personas pueden llegar con completa libertad a ejercer el sufragio. Ahora no está el pandillero, no está la pandilla, no está la clica obligándole y diciéndole a los salvadoreños por quién tiene que votar o diciéndole que no salga a votar», agregó.
Durante la intervención, Sosa elogió las fases del Plan Control Territorial y argumentó que se encuentra a la espera de la fase seis donde se pretende llegar a las causas estructurales de la violencia como la pobreza, la marginación y la exclusión.







