La escena musical de El Salvador reafirma su vigencia con el lanzamiento de «La rompehogares», una colaboración entre Daniel Portillo y Jhosse Lora Jr. que fusiona la cumbia tradicional con matices del pop contemporáneo.
Esta producción no solo busca refrescar el catálogo tropical del país, sino también establecer un puente entre las trayectorias de dos artistas que, desde sus respectivos géneros, coinciden en la importancia de mantener el baile como eje central de la identidad popular salvadoreña.
Para Daniel Portillo, este proyecto representa una evolución en su carrera de más de una década, marcada previamente por el pop y la balada con éxitos como «Dos pájaros» y «Protagonista», este último galardonado en los Premios Elemento 7. Portillo señaló que la decisión de incursionar en la cumbia para su nuevo álbum fue influenciada directamente por el legado de la familia Lora, subrayando que creció escuchando esa música y que Jhosse Lora Jr. era la figura que mejor encajaba con la visión creativa y de producción que tenía en mente para este sencillo.
«Creo que aquí muchos vamos a coincidir en algo: crecimos escuchando la música de Jhosse Lora, y eso influyó desde el inicio para proponerle este dueto», afirmó.
Por su parte, Jhosse Lora Jr., quien mantiene una actividad constante desde 2008 y ha llevado su música a escenarios de Europa, Canadá y Estados Unidos, enfatizó que esta propuesta no pretende alterar la estructura ya definida de la cumbia salvadoreña, respetando a referentes históricos como Aniceto Molina o la cumbia orquestal de los Hermanos Flores.
«La cumbia en El Salvador ya está muy definida y tiene públicos muy claros», destalló.
De igual manera, aclaró que su estilo junto a Los Jhosse Lora introduce elementos distintivos, como el uso de guitarras con distorsión cercanas al rock y la ausencia de secciones masivas de metales, definiendo su sonido como una «cumbia de América» capaz de trascender las fronteras de las fiestas patronales.
Con esta colaboración, ambos artistas logran insertar «La rompe hogares» en la continuidad de un género que sigue siendo el corazón de la música popular en El Salvador, demostrando que el diálogo entre nuevas voces y raíces históricas es la clave para la renovación del género.







