Por: Ricardo Pajadares
Toda persona que se haya graduado de ingeniería recuerda lo difícil que es aprobar las últimas materias de física, popularmente llamadas Sólidos, Fluidos, (y para los más valientes) Termodinámica. La mayoría las reprueba en su primer intento.
Recuerdo la última sección de uno de esos libros que analizaba las posibilidades de que el universo tenga los «días» contados o si se pudiera expandir para siempre, para la cual sería necesario que la velocidad de expansión supere a la atracción que provocaría la gravedad. Para ilustrarlo, es como si se arrojara una pelota hacia arriba, en línea recta. Lo lógico sería esperar que la pelota alcance cierta altura, se detenga, y regrese a su punto original. Pero en el universo ocurre todo lo contrario. La «pelota» (la expansión) nunca se detiene, y además, cada vez acelera más rápido y nunca regresa.
Quedé fascinado con esa idea y quería aprender más, pero, la materia había terminado y me esperaba la tan ansiada graduación y mi primer empleo. Francamente, el tema del universo no es algo que a uno le preocupe mucho cuando hay facturas que pagar mes a mes.
Hace poco tuve el agrado de encontrar en inglés el libro del doctor Armando Bukele Kattán «Claryfing concepts in Physics», para leer gratis en línea en Amazon. No exagero al decir que su autor es sin duda la persona más brillante que ha dado el país, y si usted es curioso, encontrará que el libro es excepcionalmente bueno. Notará que está dividido en lecciones cortas, conceptos, como los llama él. Esto sin dudalo ayudará a aprender de a poco, a su ritmo. No permita que las fórmulas lo espanten. Si es necesario, sálteselas. Incluso, si solo comprende la idea básica de los conceptos, le aseguro que se sorprenderá página a página.
Regresemos a la idea de que el universo se expande. Eso quiere decir que no siempre ha sido del mismo tamaño. ¿No le da curiosidad saber qué tamaño tenía hace 1,000 años? ¿Hace 10,000 años? ¿Al inicio de su existencia? ¿Se puede calcular? En el capítulo 8 de su libro, el doctor Bukele presenta la unidad de Planck como el límite de qué tan pequeño pudo ser el universo. Es un número extremadamente pequeño que no vale la pena intentar pronunciarlo. Existe una relación muy curiosa: entre más pequeño fue al inicio, más grande podrá ser al final. Para simplificar, en una escala de 0 a 100, si el universo fue de tamaño «1» al inicio, sería de tamaño «99» al final. Si fue «2» solo llegaría a «98». De «3» a «97» Y así sucesivamente.
¿Cuál es el límite? Ese número extremadamente grande es el inverso de la unidad Planck, y tampoco vale la pena intentar pronunciarlo, pero podemos escribirlo como: 1/ λp.
Aquí es donde el doctor Bukele nos vuela la cabeza. Cito: «Según este principio, el universo solo podría llegar a ser infinito, si fue cero al inicio. Tanto el infinito como el cero son físicamente imposibles».
Si lo piensa, podría pasarse toda la vida dividiendo una hoja de papel en miles o millones de pedazos, uno más pequeño que el otro, pero jamás llegará al cero. Es cierto que usted puede gastar su dinero hasta tener cero dólares, pero eso no quiere decir que el dinero no existe, solo que lo tiene alguien más. El cero no existe como tal en el universo. No hay nada que usted pueda apuntar y decir «es un cero» de algo. El cero solo existe en el papel, como una idea en su cabeza.
Por eso, aunque el universo puede expandirse infinitamente, eso no significa que es infinito per se. Para ilustrarlo, imagínese que tiene una tarjeta de crédito y usted no paga lo que consumió. Su deuda no es infinita, pero, si sigue sin pagar, su deuda sí podría crecer de forma infinita. (Es una suerte que hay regulaciones que les impiden a los bancos hacer esto).
Cito de nuevo al doctor Bukele: «A pesar de que las observaciones experimentales y cálculos matemáticos muestran que el universo se expandirá para siempre, este se contraerá». En conclusión, el universo no puede ser infinito, porque nunca fue de tamaño cero. Los ceros y los infinitos (también llamados singularidades) no existen.
¿Y qué pasará después? Si ha leído hasta aquí, seguro disfrutará los otros 243 conceptos del libro. Vale la pena leerlos, sin prisa, solo por el placer de aprender. Ojalá pronto el libro se edite en español y esté al alcance de toda la población. Curiosamente, la frase que más se repite es: «este concepto lo explicaremos más adelante». Y es que por cada gran pregunta que se responde, siempre surgen otras tres.
Sé que el doctor Bukele era un hombre de fe, practicaba el Islam y era tolerante y receptivo a las opiniones que otras corrientes podían aportarle. En vida, siempre opinó que existe una mente superior que ha creado las leyes que gobiernan el universo. Estoy seguro de que el doctor Bukele conocía la cita bíblica de Eclesiastés 3-11: «Él lo ha hecho todo hermoso a su debido tiempo. Hasta ha puesto la eternidad en el corazón de ellos. Con todo, la humanidad nunca comprenderá totalmente las obras que el Dios verdadero ha hecho». Cita de la Traducción del Nuevo Mundo, Edición 2013.







