Los aspirantes a la vicepresidencia de Estados Unidos, J.D. Vance y Tim Walz, se enfrentaron ayer en un debate inusualmente importante en el que intentaron competir por los votos decisivos de los estados bisagra del corazón de Estados Unidos.
El compañero de fórmula del republicano Donald Trump y el de la demócrata Kamala Harris se dieron la mano en el estudio de la cadena de televisión CBS Nueva York, donde las moderado – ras, las periodistas Norah O’Donnell y Margaret Brennan, empezaron preguntando a los candidatos a la vicepresidencia sobre la crisis en Oriente Medio y el huracán Helene, que ha causado más de 155 muertos y enormes daños en Estados Unidos.
Siguieron otros temas como la inmigración, el cambio climático, el aborto, todos asuntos de una campaña electoral muy reñida. Vance, de 40 años, y Walz, de 60, defienden ser la voz auténtica de los cruciales estados del Medio Oeste que podrían decidir por unos pocos miles de votos el ganador de unas elecciones que, según las encuestas, siguen empatadas técnica – mente a cinco semanas de los comicios, el 5 de noviembre.

La historia sugiere que los debates de los candidatos a la vicepresidencia rara vez influyen en los resultados, pero en una campaña electoral atípica en la que Harris ha sustituido al presidente Joe Biden en medio de la carrera, la con – tienda del martes puede sumar.
El debate de los candidatos a la vicepresidencia «abrirá el apetito de mucha gente para el 5 de noviembre», dijo a la AFP Thomas Whalen, profesor asociado de Ciencias Sociales en la Universidad de Boston.
Walz y Vance fueron elegidos para captar votos en los estados del centro del país, donde debido al arcaico sistema de colegios electorales que eligen al presidente, unos pocos de miles de votos pueden dar la victoria.
La cuestión migratoria, uno de los temas que más preocupa a los estadounidenses, centró una buena parte del debate.

El senador republicano evocó las palabras de Trump al insistir en que se debe «frenar la crisis de inmigración» causada por la administración demócra – ta que, según afirmó, «abrió las puertas a esta oleada» de migrantes.
De acuerdo con Vance, esta situación terminaría si «se aplicaran las políticas de Trump» basadas en respaldar una «deportación masiva» y «construir el muro [fronterizo]» con México.
«Lo primero que hay que hacer es deportar a casi un millón de inmigrantes que han cometido algún tipo de crimen», propuso. Ambos candidatos fueron feroces, pero se mantuvieron respetuosos.







